
Las Medallas de Andalucía que cuentan la historia del empresariado andaluz
Desde 1985, la Medalla de Andalucía reconoce trayectorias que han contribuido de forma decisiva al desarrollo de la comunidad. En el ámbito empresarial, estos galardones dibujan, año a año, un retrato del tejido productivo andaluz, desde cooperativas y empresas familiares hasta grupos industriales y marcas con proyección internacional.
Cada 28 de febrero, Andalucía se detiene para mirarse a sí misma. Lo hace a través de sus símbolos, de su historia y también de las personas y entidades que, con su trabajo, han contribuido a construir la comunidad tal y como hoy la conocemos. Con esta premisa nacen las Medallas de Andalucía, una distinción institucional que, desde hace cuatro décadas, reconoce trayectorias que han dejado una huella real en la sociedad andaluza.
La Medalla de Andalucía se crea oficialmente en 1985, pocos años después de la constitución de la comunidad autónoma. Su objetivo es claro: distinguir a aquellas personas, colectivos o entidades que hayan prestado servicios excepcionales o extraordinarios en beneficio de Andalucía. No se trata de un reconocimiento simbólico vacío, sino de una forma de poner nombre y rostro al esfuerzo, al talento y al compromiso que han contribuido al progreso económico, social y cultural de la región.
Puedes leer este artículo completo en la edición de pago de PYMES Magazine.
La versión gratuita no incluye la totalidad del contenido, disponible solo en la edición premium.
