
Andalucía lidera el inicio temprano al cannabis entre jóvenes: los siete factores clave según Guadalsalus
Andalucía se sitúa entre las comunidades autónomas donde los jóvenes comienzan antes a consumir cannabis, una tendencia que ya se traduce en un aumento de pacientes con problemas de dependencia que iniciaron el consumo en la adolescencia, según el Grupo Guadalsalus.
Impacto clínico en los centros de tratamiento
Desde el Grupo Guadalsalus, red de clínicas especializadas en adicciones, se constata un incremento de pacientes cuyo consumo problemático de cannabis comenzó durante la adolescencia, muchos de ellos a edades muy tempranas.
Luis Rebolo, director de Guadalsalus, señala: “En los últimos años estamos observando cada vez más pacientes cuyo consumo problemático comenzó con cannabis durante la adolescencia. Muchos de ellos iniciaron el consumo a edades muy tempranas”.
El cannabis es la droga ilegal más consumida en España, especialmente entre adolescentes y jóvenes, según los datos del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones.
Los siete factores que explican el inicio temprano en Andalucía
- Una cultura de socialización temprana en espacios públicos El modelo de ocio juvenil en Andalucía está tradicionalmente ligado a la socialización en espacios públicos, reuniones en plazas o parques y fenómenos como el botellón. En estos contextos de socialización colectiva, el consumo de alcohol y drogas suele integrarse en los rituales del grupo.
- Mayor presencia del cannabis en determinadas economías informales Las rutas históricas del tráfico de cannabis en España han tenido una fuerte conexión con el sur del país por su proximidad geográfica con Marruecos, uno de los principales productores mundiales de resina de cannabis. Esta situación ha favorecido históricamente una mayor disponibilidad de hachís en algunas zonas del sur de España.
- Acceso temprano dentro de redes sociales locales El acceso a drogas en la adolescencia suele producirse a través de redes informales de amigos o conocidos. En entornos con mayor disponibilidad, el primer contacto con la sustancia puede ocurrir a edades más tempranas.
- Factores socioeconómicos en determinados territorios Variables como la desigualdad social, el abandono escolar temprano y la precariedad laboral en el entorno familiar pueden influir en la exposición a conductas de riesgo. Algunas zonas de Andalucía presentan indicadores socioeconómicos más vulnerables que otras regiones de España.
- Inicio temprano en alcohol y tabaco El consumo de alcohol y tabaco suele preceder al de cannabis. Cuando el contacto con estas sustancias ocurre a edades tempranas, aumenta la probabilidad de experimentar posteriormente con cannabis.
- Influencia del grupo de iguales Muchos adolescentes comienzan a consumir drogas en contextos de grupo, donde la presión social y la búsqueda de aceptación favorecen la experimentación. Los comportamientos de riesgo están fuertemente condicionados por el entorno social y los subgrupos juveniles.
- Una percepción de riesgo cada vez más baja Existe una banalización social del cannabis entre los jóvenes, que lo perciben como una sustancia poco peligrosa. Esto facilita su experimentación temprana. El consumo durante la adolescencia puede afectar al desarrollo cerebral y aumentar el riesgo de dependencia.
Reto prioritario para la prevención
Los especialistas coinciden en que retrasar la edad de inicio del consumo es uno de los objetivos más importantes de la prevención. La adolescencia es una etapa especialmente vulnerable debido a la presión social, la curiosidad y los conflictos propios de esta fase vital. Por ello, se insiste en la necesidad de reforzar la prevención familiar, escolar y comunitaria, especialmente en los primeros años de la adolescencia.
