
La Cartuja de Sevilla nombra nuevo consejo, ficha equipo directivo y reabre la fábrica
La Cartuja de Sevilla, fabricante de vajillas de alta calidad desde 1841, entra en la fase decisiva de su reactivación y crecimiento con la constitución del nuevo Consejo de Administración, la incorporación de un equipo directivo de alto nivel y la reapertura de la planta tras dos meses de limpieza y reacondicionamiento.
Los nuevos accionistas, que formalizaron la adquisición de la unidad productiva y de las marcas históricas el pasado 30 de enero, ya constituyeron el nuevo Consejo de Administración, que está presidido por Javier Targhetta. El nuevo órgano de gobierno queda integrado por Gabriela Luksic y Paola Luksic, titulares del 40% del capital respectivamente (junto a otros dos consejeros nombrados por cada una de ellas), y por Javier Targhetta y Mar Madrid, que controlan conjuntamente el 20% del capital.
Nuevo equipo directivo
Una de las primeras decisiones estratégicas del nuevo Consejo ha sido configurar un equipo directivo altamente cualificado para liderar una nueva etapa de expansión, modernización e internacionalización de La Cartuja de Sevilla. La compañía ha incorporado como nueva directora general a la ingeniera industrial sevillana Carmen Granja. Junto a ella, Sebastián Fernández Vallejo ha sido nombrado nuevo director de Producción. Por su parte, la directiva sevillana Isabel Lara ha sido designada nueva directora comercial.
Reapertura de la fábrica y fin del ERTE
En paralelo a la configuración del nuevo equipo directivo, durante los dos últimos meses la prioridad ha sido poner las instalaciones en condiciones operativas tras un prolongado periodo de inactividad. Para ello, la compañía ha desarrollado un intenso proceso de limpieza, acondicionamiento de espacios, revisión técnica de la maquinaria y recuperación de suministros esenciales. Gracias a esta primera fase de actuación, La Cartuja de Sevilla ha podido dar por finalizado el ERTE al que estaba sometida, de modo que los treinta trabajadores de la empresa se han reincorporado ya a la actividad y están colaborando en la puesta a punto de la fábrica.
La compañía prevé iniciar las primeras producciones en las próximas semanas, una vez culminen las comprobaciones técnicas de la maquinaria y, especialmente, de los hornos. Además, los nuevos accionistas ya han movilizado una primera inversión cercana a los dos millones de euros para la reactivación inicial, dentro de un plan más amplio de modernización industrial y mejora progresiva de la capacidad productiva, la seguridad, la eficiencia y la calidad de las instalaciones.
Nueva etapa industrial, comercial y de marca
La reactivación de la planta actual en Salteras constituye una solución transitoria mientras la compañía avanza en un proyecto industrial más sólido, estructural y de mayor alcance en una nueva ubicación dentro del entorno de Sevilla. La aspiración de los nuevos accionistas es convertir a La Cartuja de Sevilla en un referente nacional e internacional, recuperando el prestigio histórico de una marca con un valor patrimonial, cultural y comercial singular. En esta nueva etapa, la compañía prevé iniciar la producción con tres líneas de producto, incluida su colección más icónica, Aurora.
Entre las principales líneas de futuro del proyecto se contempla la recuperación de clientes tradicionales, la captación de nuevos mercados, la apertura de tiendas propias en Sevilla y Madrid, la renovación de la propuesta comercial y una apuesta decidida por la innovación en diseño y producto para conectar con nuevos públicos y segmentos de mercado.
