
El 91 % de los profesionales TIC encuestados por InfoJobs ya utiliza inteligencia artificial en su trabajo
El 91 % de los profesionales del sector tecnológico consultados por InfoJobs afirma utilizar inteligencia artificial en su actividad laboral, mientras aumenta la preocupación por el posible impacto de estas herramientas sobre el empleo.
La inteligencia artificial se extiende entre los profesionales TIC
Nueve de cada diez profesionales del sector tecnológico consultados por InfoJobs aseguran que utilizan inteligencia artificial en su trabajo.
La tercera encuesta a profesionales TIC de la plataforma sitúa el uso laboral de estas herramientas en el 91 %.
El estudio también indica que el 94 % de las personas encuestadas conoce herramientas de inteligencia artificial.
Ambos porcentajes superan los registrados por InfoJobs para el conjunto de la población ocupada.
El conocimiento de las herramientas alcanza el 94 %
El 94 % de los profesionales TIC incluidos en la encuesta declara conocer herramientas de inteligencia artificial.
El porcentaje muestra una elevada presencia de estas aplicaciones entre las personas que trabajan en el sector tecnológico.
Sin embargo, conocer o utilizar una herramienta no implica necesariamente disponer de un dominio avanzado.
La frecuencia de uso tampoco garantiza por sí sola que la aplicación sea segura o productiva.
Los chatbots son las herramientas más utilizadas
Los chatbots aparecen como la herramienta más extendida entre los profesionales que utilizan inteligencia artificial.
Su presencia refleja la incorporación de aplicaciones capaces de responder consultas, generar contenidos o asistir en distintas tareas laborales.
No obstante, el uso habitual de estas herramientas debe diferenciarse de una utilización especializada.
El estudio no permite concluir que todas las personas usuarias dispongan del mismo nivel de conocimientos o competencias.
Aumenta la preocupación por el empleo
La extensión de la inteligencia artificial también está acompañada por una mayor preocupación sobre sus posibles efectos laborales.
El 52 % de los profesionales consultados considera que la implantación de estas herramientas podría provocar algunos despidos.
Este porcentaje representa un aumento de diez puntos respecto al año anterior.
Además, un 20 % anticipa un impacto elevado sobre el empleo.
Uso creciente e incertidumbre laboral
Los resultados reflejan dos tendencias simultáneas.
Por una parte, la inteligencia artificial alcanza un nivel elevado de utilización entre los profesionales TIC.
Por otra, crece la inquietud sobre la posibilidad de que la automatización afecte a determinados puestos de trabajo.
La adopción de estas herramientas no elimina, por tanto, las dudas sobre su impacto dentro de las empresas.
Un estudio corporativo
Los datos proceden de una encuesta corporativa realizada por InfoJobs.
Para interpretar correctamente los resultados sería necesario consultar la ficha metodológica completa.
Entre los elementos relevantes se encuentran la muestra efectiva, el trabajo de campo y los márgenes de error.
Por ello, los porcentajes deben entenderse como resultados de la tercera encuesta a profesionales TIC de la plataforma y no como una estadística oficial.
Formación más allá del manejo básico
Para las pymes tecnológicas, el nivel de adopción refuerza la necesidad de ampliar la formación de sus equipos.
El aprendizaje no debe limitarse al manejo básico de las aplicaciones.
También debe incluir conocimientos sobre supervisión, protección de datos, propiedad intelectual y evaluación de resultados.
Estas áreas resultan necesarias para utilizar la inteligencia artificial de forma controlada dentro de la actividad empresarial.
Supervisar los resultados generados
La utilización de inteligencia artificial requiere revisar los resultados antes de incorporarlos a los procesos de trabajo.
El uso frecuente de una aplicación no garantiza que todas sus respuestas sean correctas.
La supervisión permite comprobar la calidad de los contenidos y detectar posibles errores.
También ayuda a determinar si la herramienta está aportando una mejora real a la actividad profesional.
Protección de datos y propiedad intelectual
La formación debe abordar la protección de los datos utilizados por las herramientas de inteligencia artificial.
Las empresas necesitan conocer qué información se introduce en las aplicaciones y cómo se emplea posteriormente.
También deben atender a las cuestiones relacionadas con la propiedad intelectual.
Estos aspectos forman parte del uso responsable de la tecnología dentro de las organizaciones.
Analizar qué tareas se transforman
La cuestión ya no se limita a conocer cuántas personas utilizan inteligencia artificial.
También es necesario analizar qué tareas se están transformando con su incorporación.
La automatización puede modificar procesos, responsabilidades y formas de trabajar.
Las empresas deben identificar qué funciones cambian y cómo afecta esta evolución a sus equipos.
Las competencias que ganan valor
El avance de la inteligencia artificial también abre el debate sobre las competencias profesionales que adquieren mayor importancia.
El manejo de una aplicación constituye solo una parte de la preparación necesaria.
La supervisión, el análisis de resultados y la capacidad para detectar errores ganan peso en el uso laboral de estas herramientas.
La formación debe adaptarse a las tareas que se transforman dentro de cada empresa.
Evitar que la automatización reduzca la calidad
La implantación de inteligencia artificial debe evaluarse también por sus efectos sobre la calidad del trabajo.
Automatizar una tarea no supone necesariamente mejorarla.
Las empresas necesitan comprobar si la tecnología reduce tiempos, facilita procesos y mantiene los estándares exigidos.
El objetivo debe ser evitar que la automatización deteriore los resultados o genere nuevos errores.
Un reto para las pymes tecnológicas
La elevada utilización de inteligencia artificial entre los profesionales TIC muestra que estas herramientas ya forman parte de la actividad laboral de una parte importante del sector.
Al mismo tiempo, el aumento de la preocupación por el empleo obliga a analizar su implantación con mayor profundidad.
Para las pymes tecnológicas, el reto consiste en combinar formación, supervisión y evaluación.
La incorporación de la inteligencia artificial debe acompañarse de criterios que permitan proteger los datos, atender a la propiedad intelectual y mantener la calidad del trabajo.
