
ATEG alerta del encarecimiento del gas en Europa y pide una respuesta política para la industria del acero galvanizado
La Asociación Técnica Española de Galvanización (ATEG) expresa su preocupación por el encarecimiento del gas en Europa tras la escalada bélica en torno a Irán y reclama una respuesta política con visión industrial.
Preocupación por el precio del gas y la tensión energética
La Asociación Técnica Española de Galvanización (ATEG) traslada su máxima preocupación por el fuerte encarecimiento del gas en Europa tras la escalada bélica en torno a Irán y la alteración de los flujos energéticos del Golfo. En apenas unos días, el mercado europeo del gas ha registrado subidas extraordinarias, con el TTF disparado y una tensión creciente sobre el suministro mundial de GNL, especialmente tras la paralización de producción en Qatar y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz.
La estabilidad energética como factor clave en el galvanizado
ATEG advierte de que, para la industria europea y para la industria española del acero galvanizado, esta situación no es una perturbación coyuntural, sino un golpe a la competitividad industrial. El galvanizado en caliente requiere operar con baños de zinc fundido en torno a 450 ºC, por lo que la estabilidad del coste energético es decisiva para la continuidad productiva, la inversión y el empleo.
La asociación señala que el alza de los precios del gas y de la electricidad perjudica de forma directa a la competitividad del galvanizado europeo y que el sector necesita acceso a una energía estable, asequible y baja en carbono.
Un escenario que llega con la industria aún tensionada
ATEG indica que esta nueva crisis llega cuando la industria todavía no había recuperado unas condiciones energéticas normales tras la guerra de Ucrania. Según Eurostat, los precios del gas para consumidores industriales medianos en la UE seguían en el primer semestre de 2025 claramente por encima de los niveles previos a la crisis energética y, en la mayoría de los países, aumentaron interanualmente.
En el caso de España, ATEG apunta a la relevancia de la infraestructura gasista y a la elevada capacidad de regasificación, que aportan resiliencia física al sistema. No obstante, añade que eso no inmuniza a la industria frente a la volatilidad del precio porque el mercado europeo sigue referenciándose de forma muy significativa al TTF y porque la competencia internacional por el GNL tensiona los precios en toda la Unión.
Llamamiento a activar medidas europeas
Ante esta situación, ATEG considera imprescindible una respuesta política inmediata, coordinada y claramente industrial. La entidad sostiene que Europa no puede aspirar a reforzar su autonomía estratégica, su base manufacturera y su agenda de descarbonización si cada nueva crisis geopolítica se traduce en una penalización directa para sus industrias.
La asociación recuerda que las instituciones europeas ya han reconocido esta necesidad a través del Clean Industrial Deal, del Action Plan for Affordable Energy, del nuevo marco de ayudas de Estado CISAF y del Steel and Metals Action Plan, y reclama activarlos con ambición y rapidez.
El papel del galvanizado en la circularidad y la durabilidad
ATEG subraya que la industria del acero galvanizado forma parte de la solución europea, al alargar la vida útil del acero, reducir necesidades de mantenimiento, contribuir a la circularidad y aportar durabilidad a infraestructuras críticas. Por ello, defiende que no puede quedar expuesta a un entorno energético que castiga a quienes producen en Europa frente a quienes compiten desde geografías con costes muy inferiores y menores exigencias regulatorias.
La asociación resume su posición en la necesidad de garantizar que la industria europea pueda seguir produciendo y vincula la competitividad industrial a la estabilidad energética.
Perfil de ATEG y peso del sector
ATEG representa a los principales fabricantes de acero galvanizado en España y abarca en torno al 70% de la producción nacional. Cuenta con más de 60 empresas asociadas, entre las que se encuentran galvanizadoras, proveedores e ingenierías.
La industria, compuesta en su mayoría por pymes familiares, destina el 40% de su producción al sector energético y el 26% a la construcción.
