
El CO₂ biogénico se consolida como nuevo nicho de inversión en la transición energética europea
InnoEnergy y PwC analizan en Madrid el potencial del CO₂ biogénico como mercado emergente dentro de la transición energética, con previsiones de captura de hasta 450 millones de toneladas anuales en 2050.
Un mercado emergente en la descarbonización
La captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) se perfila como una de las palancas necesarias para descarbonizar sectores donde la electrificación no es suficiente.
En este contexto, el CO₂ biogénico —procedente de biomasa sostenible y de la fracción orgánica de los residuos— comienza a posicionarse como un nuevo nicho de mercado con atractivo inversor en el ecosistema energético y cleantech europeo, según expusieron InnoEnergy y PwC en un encuentro celebrado en Madrid.
Los escenarios climáticos del IPCC y la Estrategia Europea de Gestión del Carbono Industrial coinciden en que la CCUS será fundamental en las próximas décadas. De cara a 2050, la Comisión Europea prevé la captura de hasta 450 millones de toneladas de CO₂ anuales, con más de la mitad procedente de fuentes biogénicas o atmosféricas.
Emisiones negativas y nuevos modelos de negocio
A diferencia del CO₂ fósil, el CO₂ biogénico se considera climáticamente neutro. Su captura y almacenamiento permanente permite generar emisiones negativas.
Su utilización como materia prima es clave para el desarrollo de combustibles sintéticos y e-fuels destinados a sectores como la aviación, el transporte marítimo o la industria pesada.
Según el análisis de InnoEnergy, más del 90 % de los volúmenes de CCUS financiables en Europa durante la próxima década procederán previsiblemente de la captura en fuentes puntuales, especialmente en instalaciones industriales vinculadas a biomasa, residuos o producción energética.
Este enfoque ofrece mayor madurez tecnológica y visibilidad de costes, factores determinantes para atraer inversión privada y escalar proyectos industriales.
Retos regulatorios y señales de mercado
El desarrollo de este nicho está condicionado por desafíos regulatorios como la fragmentación en los permisos, la falta de claridad sobre la responsabilidad a largo plazo o definiciones dispares sobre almacenamiento permanente.
Al mismo tiempo, la demanda de combustibles sostenibles para la aviación y soluciones de descarbonización industrial empieza a generar señales de mercado para el CO₂ biogénico como materia prima estratégica.
También emerge la integración de la captura de carbono en el sector de la construcción, con materiales como cemento y hormigón capaces de almacenar CO₂ de forma permanente.
Para InnoEnergy, el CO₂ biogénico se configura como un espacio donde confluyen política climática, innovación tecnológica e interés inversor, cuyo desarrollo dependerá de una arquitectura regulatoria coherente y de la coordinación entre industria y finanzas.
