
Las pymes pueden reducir hasta un 30% su base imponible con un doble incentivo fiscal
Las entidades de reducida dimensión pueden aplicar la reserva de nivelación y la reserva de capitalización para reducir su base imponible, un derecho reforzado por una reciente resolución del TEAC.
Un doble incentivo fiscal en el Impuesto sobre Sociedades
Desde 2025, las pequeñas y medianas empresas consideradas entidades de reducida dimensión pueden beneficiarse de un doble incentivo fiscal previsto en la Ley del Impuesto sobre Sociedades que permite reducir de forma significativa su base imponible.
Este marco ha cobrado especial relevancia tras la reciente resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central, que ha blindado el derecho de las pymes a aplicar la reserva de nivelación incluso cuando la autoliquidación del impuesto se haya presentado fuera de plazo. El TEAC ha determinado que este incentivo constituye un derecho del contribuyente y no una opción tributaria.
Reserva de nivelación y reserva de capitalización
La reserva de nivelación puede combinarse con la reserva de capitalización, que permite reducir la base imponible cuando la empresa incrementa sus fondos propios y mantiene ese incremento durante un periodo determinado. Por su parte, la reserva de nivelación posibilita anticipar la compensación de futuras pérdidas, suavizando el impacto fiscal de ejercicios menos favorables.
Estos mecanismos están diseñados para incentivar la retención de beneficios y dotar de mayor estabilidad fiscal a las empresas. No obstante, requieren una planificación contable precisa y una previsión adecuada de resultados futuros, así como el cumplimiento de requisitos como el mantenimiento de los fondos propios durante al menos tres años y, en algunos casos, el incremento de plantilla.
La aplicación conjunta de estos incentivos puede permitir a las pymes reducir hasta un 30% su base imponible.
Desconocimiento y complejidad técnica
Según Quantax, plataforma de gestión y defensa fiscal automatizada para pymes y autónomos, muchas empresas no aplican estos incentivos por desconocimiento, falta de simulación previa o por la complejidad técnica que implica su correcta ejecución.
Álvaro Pascual, CEO y cofundador de Quantax, señala que numerosas pymes afrontan el cierre fiscal de forma reactiva, cuando estos incentivos exigen anticipación, control de balances y una visión a medio plazo. Esta situación puede derivar en un mayor pago de impuestos pese a la existencia de herramientas legales para optimizar la fiscalidad.
Inteligencia artificial aplicada a la planificación fiscal
En este contexto, la automatización y el uso de inteligencia artificial comienzan a desempeñar un papel relevante. Soluciones como Quantax automatizan el análisis de deducciones legales, estructuras fiscales y gastos deducibles con el objetivo de ayudar a pequeños negocios a ahorrar tiempo y recursos en sus trámites tributarios.
La compañía destaca que la tecnología puede contribuir a reducir errores y a facilitar una planificación fiscal más estructurada dentro de un sistema considerado complejo.
