
Siete recomendaciones para proteger a perros y gatos ante la oruga procesionaria
El Hospital Veterinario Madrid Centro advierte del adelanto en la presencia de la oruga procesionaria y ofrece siete recomendaciones para prevenir lesiones graves en perros y gatos.
Adelanto del periodo de riesgo
El Hospital Veterinario Madrid Centro, del Grupo Iskaypet, alerta de un adelanto en la bajada de la oruga procesionaria del pino al suelo debido al aumento de temperaturas.
Tradicionalmente asociada a marzo y abril, la presencia de la procesionaria se está detectando antes y durante más tiempo. Esto amplía el calendario de riesgo para perros y gatos en parques, pinares y zonas ajardinadas urbanas.
Según Rubén Duque, director técnico del centro, el simple contacto con el hocico o la lengua puede desencadenar en minutos una inflamación severa con riesgo de necrosis si no se interviene de inmediato.
Siete pautas para minimizar el riesgo
El hospital propone siete recomendaciones para reducir la exposición y actuar correctamente ante una sospecha de contacto.
La primera es evitar zonas con pinos en época de riesgo, especialmente si se observan bolsones o procesiones en el suelo.
En segundo lugar, llevar a los perros con correa en áreas donde pueda haber presencia de orugas.
Como tercera medida, no permitir que olfateen o laman restos en el suelo, ya que los pelos urticantes pueden permanecer activos.
La cuarta recomendación es revisar patas y hocico tras los paseos por zonas de riesgo.
En quinto lugar, no manipular nunca las orugas ni sus nidos, ya que también suponen un peligro para las personas.
Si se sospecha contacto, la sexta pauta consiste en lavar la zona afectada con abundante agua templada sin frotar.
La séptima y más importante es acudir sin demora a un centro veterinario ante cualquier síntoma.
Actuación inmediata para evitar secuelas
El centro recuerda que el margen de actuación es corto y que cada minuto cuenta. Entre los síntomas habituales se encuentran hipersalivación, inflamación de labios y lengua, dolor agudo y dificultad respiratoria.
Además de la afectación oral, pueden producirse lesiones oculares y reacciones cutáneas intensas. En casos graves, la inflamación puede comprometer la vía aérea.
El hospital subraya que la información y la prevención son claves para proteger la salud de los animales de compañía en esta época del año.
