Málaga ofrece una experiencia gastronómica única en verano, donde el espeto de sardinas, el ajoblanco y el moscatel se convierten en protagonistas de una ruta de sabor que conecta tradición y disfrute.
Para quienes visitan Málaga o desean redescubrir sus raíces gastronómicas, dos bares clásicos ofrecen una experiencia auténtica y llena de sabor. El primero es Nerva, con casi 40 años de historia en Calle Cristo de la Epidemia, donde se puede disfrutar de platos tradicionales como el gazpachuelo, montaditos y pescaito frito, todo en un ambiente…
