
Tiempo de sandalias, rescata tus pies
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El verano es una época del año que invita a disfrutar del aire libre, el sol y, por supuesto, a lucir calzado más ligero y cómodo. Pero, más allá de la estética, cuidar los pies en verano es esencial para mantenerlos saludables y evitar problemas comunes como la sequedad, las ampollas y las infecciones que pueden hacer que tengas que quedarte en casa.
En este artículo, exploraremos juntos por qué es crucial prestar atención a nuestros pies durante los meses más calurosos y te compartiré consejos prácticos para mantenerlos en óptimas condiciones. Es temporada de sandalias, rescata tus pies.
¿Qué cuidados necesitan los pies?
Aunque a menudo no lo notemos, los pies son los cimientos de nuestro cuerpo. Soportan nuestro peso y están expuestos a impactos y fricciones, especialmente cuando usamos zapatos ajustados, con tacones altos o de baja calidad.
Para resistir las agresiones diarias, la epidermis de los pies es más gruesa y cuenta con un tejido adiposo que actúa como un amortiguador para absorber los impactos. Sin embargo, el exceso de fricción excesiva puede resecar la piel y provocar asperezas, grietas y durezas.
A continuación, te comparto las claves de una rutina efectiva para mantener tus pies sanos.
4 pasos básicos:
– Exfoliación: Para mantener tu piel suave a la vista elimina la piel muerta, al menos, una vez por semana. Tras mantener tus pies en agua unos minutos, sécalos de manera adecuada.
Elige un producto exfoliante de textura arenosa y masajéalo insistiendo en las zonas más ásperas. Aclara y vuelve a secar bien.
Evita los remedios caseros, como el zumo de limón que puede provocar manchas tras la exposición solar y el bicarbonato de sodio, que alcaliniza el p.H. hasta el punto de poder provocar abrasiones.
– Hidrata tus pies cada día: La falta de hidratación puede provocar en los talones y los laterales de los pies que, además del aspecto antiestético, puede provocar una sensación de dolor. En este caso el uso diario una crema específica para pies, conseguirá hidratar y combatir las grietas, durezas e irritaciones. Opta por aquellas que contengan urea o ácido hialurónico, aceite de oliva, aceite esencial de pippermint, naranja y petitgrain y aceite de coco que aportará un extra de nutrición a la piel. Aplícala al acostarte, así tus pies descansarán mejor.
– Las uñas, bien cuidadas: El corte de tus uñas debe ser recto y cuadrado para evitar que las esquinas de las uñas no se claven en los laterales. Eso sí, recuerda limar las esquinas para evitar la llamada “uña encarnada”. Algunos problemas que pueden presentar son la aparición de hongos o que se vuelvan amarillentas. Para no sufrir este problema, debes contar con productos específicos prescritos por el profesional adecuado.
– Aporta color, pero con precaución: El hecho de lucir los pies al aire y el buen tiempo, puede animarte a dar un toque de color y puedes hacerlo, pero con algunas precauciones. Asegúrate de que tu cutícula está bien hidratada, para ello, nada mejor que un aceite específico para esta zona. Antes del color, aplica una laca protectora que evitará que la uña absorba el pigmento y quede coloreada tras la retirada del color. Emplea esmaltes “5 free” o «10 free», libres de tolueno, formaldehídos, parabenos y siliconas entre otros. Son los menos perjudiciales.
Además, evita esmaltes permanentes pues son productos difíciles de quitar y que suelen debilitar las uñas. Tampoco facilitan la detección de aparición de hongos o infecciones.
Otros consejos:
– Mímalos en la cabina de estética con algún ritual específico. Tu esteticista de confianza te derivará al podólogo en caso de encontrar alguna patología.
– Utiliza protector solar en esta zona para evitar quemaduras, en especial en la zona del empeine.
Emplea un calzado cómodo y que sujete bien el pie para pisar adecuadamente. Apuesta por aquellos que sean transpirables para evitar la sudoración excesiva, y que tengan una buena amortiguación para garantizar una buena pisada.
– Usa zapatillas en espacios públicos como la playa y la piscina para evitar posibles contagios de hongos y papilomas.
– Evita las sandalias tipos flip-flap para dar largos paseos ya que no disponen de la sujeción suficiente, lo que puede llegar a desarrollar deformidades como los dedos en garra.
– Seca bien tus pies: Hazlo sin olvidar la zona entre los dedos y la zona de los pliegues que unen los dedos a la planta. De esta manera, evitarás la aparición de hongos e infecciones.
– Evita el exceso de sudoración: ya que supone un exceso de actividad bacteriana, lo que puede dar lugar a la aparición de hongos. Para prevenirlo, nada mejor que emplear sprays antitranspirantes (no desodorantes).
– Camina con tus pies descalzos por la orilla: Es un ejercicio beneficioso siempre que se ajuste a tus capacidades. Este ejercicio fortalece los músculos, articulaciones y tendones del pie. Además, el masaje que hace la arena a los pies mejora la circulación venosa y linfática. Recuerda que no debes andar sin calzado sobre la arena caliente, pues el calor provoca una vasodilatación que afecta de manera negativa a la circulación sanguínea.
– Usa calcetines transpirables: Los más recomendados son los de algodón 100% pues es un tejido ligero y cómodo independientemente del clima. La transición del zapato de invierno al de verano, debe hacerse sin abandonar su uso de manera brusca. De esta forma evitarás la aparición de fricciones y rozaduras.
Como has podido observar, el cuidado de los pies es fundamental para disfrutar de un buen verano, si necesitas algún otro consejo o resolver tus dudas contacta conmigo en www.innixi.es.