
40% de las pymes de Málaga operan sin herramientas digitales esenciales y quedan fuera del mapa digital
Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas españolas ha alcanzado un nivel básico de digitalización, pero cuatro de cada diez siguen sin utilizar herramientas digitales esenciales, lo que las sitúa en una posición de vulnerabilidad creciente en un mercado cada vez más conectado. En Málaga, donde la clientela internacional marca el ritmo, la ausencia en internet equivale a no existir para muchos clientes.
Advertencia sobre el cambio ya en marcha
Shanna Hillebrand, experta en marketing especializada en empresas familiares, advierte que no se trata solo de cifras, sino de una transformación que ya está modificando la forma en que los clientes buscan y compran. En zonas internacionales como Málaga, una empresa que no aparece en internet sencillamente no existe para los extranjeros que marcan el ritmo del consumo.
Cambio generacional que redefine el comercio
Las generaciones Z y Alfa están redefiniendo las reglas comerciales: buscan, reservan y compran desde el móvil, esperan respuestas inmediatas y valoran la experiencia digital tanto como el trato personal. Para muchas pymes tradicionales, esta evolución representa un desafío existencial.
La digitalización va más allá de la presencia online
La verdadera ventaja competitiva no reside solo en tener una página web o redes sociales, sino en herramientas internas como sistemas de gestión de clientes (CRM), plataformas de reservas en la nube, automatización de comunicaciones y administración digital. Actualmente, solo una de cada tres empresas utiliza un CRM, pese a que estas soluciones pueden reducir los costes operativos hasta un 25% y aliviar considerablemente la carga administrativa.
Consecuencias de no adaptarse
La pandemia demostró que, en momentos críticos, sobreviven las empresas que mejor se adaptan, no necesariamente las más grandes o antiguas. Quedarse al margen de lo digital implica perder tiempo en tareas manuales, limitar el alcance comercial y depender de canales de venta tradicionales cada vez más frágiles.
Digitalización compatible con el trato humano
Shanna Hillebrand concluye que digitalizarse no implica perder el trato humano, sino utilizar la tecnología para ofrecerlo de forma más eficiente y llegar a más personas. Con márgenes cada vez más ajustados, ya no es una opción: es una necesidad.
