
La accesibilidad digital pasa de buena práctica a requisito empresarial para pymes y servicios digitales
El primer año de aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad ha trasladado el debate desde la preparación hacia el cumplimiento efectivo de productos y servicios vinculados al comercio electrónico, la banca, el transporte, los terminales de pago y la atención digital.
La accesibilidad digital amplía su alcance
La accesibilidad digital ya no se limita a disponer de una página web legible.
Su alcance afecta también a la navegación, la contratación, los procesos de pago, el soporte, los dispositivos y los distintos canales de atención.
La propuesta informativa remitida por AccessibleEU sitúa esta cuestión como un requisito empresarial que debe incorporarse al diseño de productos y servicios.
Del periodo de preparación al cumplimiento efectivo
El primer año de aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad ha desplazado el foco hacia el cumplimiento efectivo.
Las empresas deben analizar si sus productos y servicios se encuentran dentro del ámbito de aplicación de la normativa.
También deben revisar qué cambios necesitan incorporar para adaptarse a las exigencias correspondientes.
La accesibilidad deja así de plantearse únicamente como una mejora voluntaria y pasa a formar parte de la gestión empresarial.
Ámbitos empresariales afectados
El comercio electrónico se encuentra entre los ámbitos afectados.
También figuran la banca, el transporte, los terminales de pago y la atención digital.
La accesibilidad debe analizarse a lo largo de toda la experiencia de la persona usuaria.
Esto incluye la consulta de información, la navegación, la contratación, el pago y la atención posterior.
El reto para las pymes
Para las pequeñas y medianas empresas, el primer paso consiste en identificar qué productos y servicios entran dentro del ámbito normativo.
No todas las actividades empresariales presentan las mismas necesidades.
Por ello, cada compañía debe analizar su situación concreta y determinar qué obligaciones pueden afectarle.
El reto también consiste en incorporar los cambios desde el diseño y no esperar a las fases finales del proyecto.
Incorporar la accesibilidad desde el inicio
La accesibilidad debe tenerse en cuenta desde la planificación de un producto o servicio.
Integrarla desde el comienzo permite anticipar posibles barreras.
También facilita que los distintos elementos funcionen de forma coherente durante la navegación, la contratación o el pago.
Corregir los problemas al final suele resultar más costoso que incorporarlos desde las primeras fases.
Revisar a proveedores y procesos de compra
Las pymes también deben revisar a sus proveedores tecnológicos.
La accesibilidad no depende únicamente de las herramientas desarrolladas internamente.
Puede verse condicionada por plataformas, aplicaciones, sistemas de pago, terminales y otros servicios contratados.
Por ello, los procesos de compra tecnológica deben incorporar criterios relacionados con la accesibilidad.
La documentación también forma parte del análisis
La revisión no debe centrarse únicamente en la parte visual de una web o una aplicación.
La documentación asociada a los productos y servicios también debe analizarse.
Las empresas necesitan comprobar que la información sea comprensible y accesible.
Esta revisión puede afectar a instrucciones, formularios, procesos de contratación y canales de soporte.
Barreras que puede detectar una auditoría
Una auditoría de accesibilidad puede identificar distintos tipos de barreras.
Entre ellas se encuentran los problemas de contraste.
También puede detectar dificultades en la navegación mediante teclado.
El subtitulado es otro de los elementos que debe revisarse.
La estructura de los formularios y la compatibilidad con tecnologías de apoyo forman igualmente parte del análisis.
Navegación por teclado y formularios
La posibilidad de navegar mediante teclado es uno de los aspectos que puede determinar la accesibilidad de un servicio digital.
También resulta necesario comprobar cómo están estructurados los formularios.
Una organización inadecuada puede dificultar la contratación, la solicitud de información o la realización de pagos.
Estos problemas deben detectarse antes de que afecten al uso del servicio.
Contraste, subtitulado y tecnologías de apoyo
El contraste influye en la legibilidad de los contenidos.
El subtitulado puede resultar necesario en determinados materiales audiovisuales.
La compatibilidad con tecnologías de apoyo permite que más personas puedan utilizar los servicios.
Estos elementos forman parte de una revisión más amplia que debe abarcar la experiencia completa.
El horizonte de 2030
El año 2030 marca el final de determinados periodos transitorios.
Sin embargo, este horizonte no significa que las empresas puedan aplazar todas sus decisiones hasta esa fecha.
Los nuevos productos y servicios sujetos a la norma deben analizar ya sus obligaciones concretas.
La preparación debe comenzar desde el momento en el que se diseña o contrata una nueva solución.
Evitar correcciones más costosas
Incorporar la accesibilidad desde el inicio puede reducir la necesidad de realizar cambios posteriores.
Cuando las barreras se detectan al final, la corrección puede afectar a diferentes sistemas y procesos.
También puede exigir modificaciones en proveedores, documentación y herramientas ya implantadas.
La planificación temprana permite abordar estos elementos de forma más ordenada.
Una cuestión que afecta a toda la organización
La accesibilidad digital no debe quedar limitada al departamento tecnológico.
También afecta a compras, atención al cliente, comunicación, contratación y gestión de proveedores.
La empresa necesita coordinar estas áreas para que los productos y servicios mantengan criterios comunes.
La revisión debe incluir tanto los canales digitales como los dispositivos y los procesos de soporte.
Necesidad de concretar las obligaciones
Antes de publicar una guía jurídica detallada, será necesario contrastar cada obligación con la normativa española de transposición y con fuentes oficiales.
El alcance, las excepciones, la supervisión y las prioridades pueden variar según el tipo de empresa y de servicio.
Por ello, las pymes deben analizar su situación concreta antes de adoptar decisiones.
AccessibleEU plantea ampliar la información
La propuesta informativa ofrece la posibilidad de abordar estas cuestiones mediante una entrevista con Jesús Hernández-Galán, director de AccessibleEU.
El objetivo sería aclarar el alcance de las obligaciones, las posibles excepciones, los mecanismos de supervisión y las prioridades para las empresas pequeñas.
Estas cuestiones permitirían concretar cómo debe afrontar una pyme su adaptación.
La accesibilidad como parte del diseño empresarial
La accesibilidad digital se incorpora progresivamente a la gestión de productos y servicios.
Ya no se trata únicamente de mejorar la lectura de una web.
También afecta a la navegación, los pagos, la contratación, los dispositivos y los canales de atención.
Para las pymes, la prioridad consiste en identificar qué áreas deben revisar e integrar la accesibilidad desde el diseño.
