
Servicio de sostenibilidad de Ibercaja para pymes: acceso sin coste durante un año
El servicio de sostenibilidad de Ibercaja para pymes permitirá a los clientes de Banca de Empresas acceder durante un año, sin coste, a herramientas de diagnóstico, medición y asesoramiento especializado. La iniciativa, desarrollada con Proporciona, incluye el cálculo de la huella de carbono, análisis de eficiencia energética y economía circular, planes de ahorro y apoyo para elaborar memorias de sostenibilidad.
Un servicio de sostenibilidad para los clientes empresariales
Ibercaja ha puesto en marcha un servicio integral dirigido a los clientes de Banca de Empresas que necesiten evaluar y mejorar el desempeño ambiental y sostenible de sus negocios. Las empresas que se adhieran a la iniciativa hasta el 30 de junio de 2027 podrán utilizarlo sin coste durante un año.
La propuesta se desarrolla mediante un acuerdo con Proporciona y combina herramientas digitales con asesoramiento especializado. Su objetivo es que las compañías puedan conocer su situación inicial, identificar áreas de mejora y establecer medidas relacionadas con el consumo energético, las emisiones, el aprovechamiento de recursos y la información de sostenibilidad.
La entidad no ha detallado en la información difundida si existen requisitos adicionales de acceso vinculados al tamaño, la facturación, el sector o la antigüedad como cliente. Las empresas interesadas deberán comprobar las condiciones de adhesión, el alcance concreto del asesoramiento y los servicios incluidos en el periodo de un año.
El lanzamiento se integra en el Plan Estratégico Ahora Ibercaja 2024-2026, que incorpora el acompañamiento a empresas y familias entre sus líneas de actuación. La iniciativa amplía la oferta no financiera destinada al tejido empresarial, más allá de los productos bancarios tradicionales.
Qué incluye el servicio de sostenibilidad de Ibercaja para pymes
El programa incluye el cálculo de la huella de carbono de la organización, una medición que permite identificar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas directa o indirectamente a la actividad empresarial.
Este punto de partida puede servir para localizar los procesos con mayor incidencia, establecer objetivos de reducción y realizar un seguimiento periódico. El valor del cálculo dependerá de la calidad de los datos utilizados, los límites establecidos para la medición y la aplicación de una metodología coherente entre ejercicios.
El servicio incorpora también diagnósticos de eficiencia energética y economía circular. Estos análisis pueden examinar cuestiones como el consumo de electricidad y combustibles, el uso de materias primas, la generación de residuos o la posibilidad de reutilizar determinados recursos.
Las empresas podrán acceder, además, a la elaboración de planes de ahorro energético. Un plan de este tipo debe relacionar cada actuación con su coste, su plazo de ejecución y el ahorro previsto, para diferenciar las medidas inmediatas de aquellas que requieren inversión o cambios en las instalaciones.
La oferta se completa con memorias de sostenibilidad elaboradas conforme a los estándares GRI y con herramientas para analizar la contribución de la compañía a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ibercaja señala que los especialistas de Proporciona ofrecerán asesoramiento personalizado para identificar posibles actuaciones.
La información sostenible llega también a las pymes
La medición de indicadores ambientales no responde únicamente a obligaciones legales. Una pyme puede recibir solicitudes de información procedentes de clientes de mayor tamaño, entidades financieras, inversores o compañías que necesitan conocer el impacto de su cadena de suministro.
La Comisión Europea adoptó en julio de 2025 una recomendación con un estándar voluntario de información sobre sostenibilidad para pequeñas y medianas empresas. El denominado VSME pretende facilitar una respuesta proporcionada y común a las peticiones de datos que realizan grandes compañías y entidades financieras.
El estándar es voluntario y busca reducir la carga que supondría contestar a numerosos cuestionarios con formatos diferentes. También puede utilizarse para que una empresa conozca y supervise sus propios indicadores, aunque la Comisión advierte de que el contenido del futuro marco europeo podría modificarse conforme avance la revisión normativa.
La iniciativa anunciada por Ibercaja utiliza los estándares GRI para las memorias, no el VSME. Las empresas deberán determinar qué marco responde mejor a las solicitudes de sus clientes y a sus necesidades internas, evitando recopilar información que no tenga una finalidad definida.
El cálculo de la huella no es obligatorio para todas las pymes
El Real Decreto 214/2025 regula en España el registro de huella de carbono y exige calcularla anualmente, elaborar un plan de reducción y publicar la información a las empresas que ya están obligadas a presentar información no financiera conforme a la legislación mercantil. La norma no extiende esta obligación con carácter general a todas las pymes.
Las empresas afectadas deben establecer un plan con un objetivo cuantificado de reducción, un horizonte mínimo de cinco años y las medidas previstas para alcanzarlo. Para el resto de las compañías, la inscripción en el registro y la medición pueden realizarse voluntariamente.
Esta distinción resulta relevante para evitar que los cambios regulatorios se presenten como una obligación generalizada. Una pequeña empresa puede decidir calcular su huella porque se lo solicita un cliente, porque participa en una licitación, porque quiere reducir costes o porque necesita acreditar información ante una entidad financiera, aunque no esté legalmente obligada.
La norma española permite que los órganos de contratación pública incluyan consideraciones medioambientales relacionadas con la huella de carbono, siempre que se respeten los requisitos legales. La inscripción oficial, los certificados equivalentes u otros medios admitidos pueden servir para acreditar esta información.
De la medición a un plan aplicable
El diagnóstico solo resulta útil cuando se convierte en decisiones concretas. Antes de iniciar el proceso, la pyme debe determinar qué quiere conseguir, quién recopilará la información y qué departamentos participarán.
También necesita comprobar la disponibilidad de facturas energéticas, datos de transporte, consumos, residuos, compras y otra documentación necesaria. La falta de registros homogéneos puede dificultar la primera medición, especialmente cuando la empresa cuenta con varios centros o proveedores.
Una vez elaborado el diagnóstico, las actuaciones deberían priorizarse en función de su impacto, coste y viabilidad. Algunas medidas pueden depender de hábitos internos, mientras que otras exigirán renovar equipos, adaptar procesos o negociar con proveedores.
El servicio anunciado ofrece a los clientes empresariales una vía para comenzar este trabajo con apoyo externo. Su efecto sobre la competitividad o el ahorro dependerá de las medidas finalmente implantadas, del seguimiento realizado y de la capacidad de cada empresa para integrar los indicadores en su gestión ordinaria.
