
Fundación Ibercaja clausura en Zaragoza el congreso El mundo que viene con Antonio López, Pedro Cavadas y un Nobel de Economía
Fundación Ibercaja ha clausurado este 19 de junio en el Palacio de Congresos de Zaragoza el congreso internacional El mundo que viene, uno de los grandes hitos de su 150 aniversario, con una segunda jornada dedicada a convertir los retos del futuro en oportunidades compartidas.
Fundación Ibercaja clausura El mundo que viene
Fundación Ibercaja ha clausurado este 19 de junio el congreso internacional El mundo que viene.
El encuentro se ha celebrado en el Palacio de Congresos de Zaragoza.
La cita forma parte de los grandes hitos del 150 aniversario de la entidad.
Bajo el lema La oportunidad del futuro, la segunda jornada ha propuesto una mirada constructiva sobre los grandes desafíos de las próximas décadas.
El punto de partida ha sido que toda transformación encierra también una oportunidad para mejorar la vida de las personas.
Voces de referencia mundial en Zaragoza
La segunda jornada ha reunido a voces de referencia mundial procedentes del deporte, la arquitectura, la medicina, el arte, la empresa y la economía.
El auditorio volvió a llenarse para escuchar las reflexiones de Teresa Perales, Jesús Calleja, Carlo Ratti, David Chipperfield, Marian Rojas, Pedro Cavadas, Antonio López, Guillermo Solana, Francisco Serrano, Manuel Pizarro y Christóforos Pissarídis.
Si la primera sesión sirvió para diagnosticar los retos de nuestro tiempo, esta segunda jornada se orientó hacia las soluciones.
Entre los temas abordados estuvieron el diseño de entornos más habitables, el cuidado de la salud en una sociedad más longeva, el papel de la cultura en el progreso y la preparación de personas e instituciones ante la transformación tecnológica y económica.
Un futuro que no deje a nadie atrás
La jornada arrancó con un mensaje de superación e inclusión de la mano de la deportista paralímpica Teresa Perales y el aventurero y comunicador Jesús Calleja.
Ambos coincidieron en que los límites residen, a menudo, más en la mirada de la sociedad que en las capacidades de cada persona.
Desde sus experiencias vitales, defendieron la determinación, el esfuerzo y la fuerza mental como motores de transformación personal y colectiva.
También reivindicaron una cultura del reto en la que la adversidad puede convertirse en palanca de crecimiento.
Pensamiento crítico para los jóvenes
Jesús Calleja defendió que el éxito viene de la insistencia, la autenticidad y la actitud mental.
También animó a reinventarse sin perder el foco en la felicidad y a buscar un trabajo que apasione de verdad.
Teresa Perales coincidió en que el origen no determina el destino.
Además, reivindicó la humildad y la excelencia como claves para llegar lejos.
Ambos alertaron del impacto negativo de ciertos referentes en redes sociales que presentan como normal lo que es una excepción.
También reclamaron formar a los jóvenes con herramientas de pensamiento crítico para distinguir la realidad de la ficción, entender que no existe una verdad absoluta y aprender que dudar es necesario y valioso.
Diseñar el futuro que habitaremos
El congreso se adentró después en los espacios del mañana con el arquitecto e ingeniero Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del MIT, y el arquitecto David Chipperfield, Premio Pritzker 2023.
La sesión exploró cómo la tecnología, la sostenibilidad y la sensibilidad por el entorno deben converger para diseñar ciudades y edificios al servicio de las personas.
También se reflexionó sobre el papel de la planificación urbana, el uso de los recursos y el valor de una arquitectura que dialogue con la historia y el paisaje sin renunciar al futuro.
Ambos coincidieron en que diseñar el mundo que habitaremos exige equilibrar el avance técnico con la calidad de vida, la memoria de los lugares y el respeto por el medioambiente.
Ciudades pensadas para las personas
David Chipperfield defendió que en arquitectura el presente es el futuro.
Además, alertó de la creciente influencia del sector privado sobre la planificación urbana.
También denunció que las ciudades se están construyendo para inversores y no para ciudadanos, con una grave ausencia de vivienda social que debe ser responsabilidad del Estado.
Carlo Ratti apostó por corregir los errores del pasado en lugar de expandir las ciudades.
También destacó el valor de los espacios públicos como lugares de encuentro.
Su visión quedó resumida en una idea central: lo que no puede faltar en las ciudades del futuro son las personas.
Rediseñar lo que significa estar bien
El bienestar y la salud ocuparon otro de los bloques de la jornada.
La conversación estuvo protagonizada por la psiquiatra Marian Rojas y el cirujano reconstructivo Pedro Cavadas.
Ambos abordaron los desafíos de la salud y la necesidad de repensar qué significa realmente estar bien.
La conversación integró la dimensión física, emocional y social del ser humano.
También se reflexionó sobre la gestión del estrés y las emociones en un entorno acelerado.
Salud mental, empatía y prevención
Pedro Cavadas desmontó el mito de la felicidad permanente, al que calificó como un engaño comercial.
También defendió que el objetivo real de la medicina es aliviar el sufrimiento a través de una empatía genuina.
Marian Rojas diagnosticó un problema de salud mental global provocado por la hiperestimulación.
Según explicó, esta situación ha anestesiado la corteza prefrontal y ha generado tres consecuencias directas: huir de la profundidad, huir del esfuerzo y polarizar el cerebro.
Rojas advirtió de que una sociedad así no tiene herramientas suficientes para salir de sus propias crisis.
Por ello, reclamó extender la prevención en salud mental más allá de las consultas médicas.
La cultura como motor del progreso
La dimensión cultural del futuro llegó de la mano del pintor Antonio López y de Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen.
El diálogo reivindicó la creación artística como una necesidad humana profunda.
También presentó el arte como memoria colectiva de una sociedad.
La conversación reflexionó sobre cómo el arte, en cada época, ha sabido documentar y dar sentido al mundo que le rodea.
También se debatió sobre los riesgos de una cultura cada vez más individualista y narcisista.
Frente a ello, se puso en valor el potencial de un momento artístico plural y diverso.
El arte como necesidad humana
Antonio López definió el arte como una necesidad humana.
También reivindicó su pintura de mirada amorosa hacia lo cotidiano, capaz de elogiar incluso las cosas más simples.
Sin embargo, lamentó que el arte contemporáneo haya reducido sus temas hacia lo individual y narcisista.
Guillermo Solana ofreció una visión más optimista.
Destacó la riqueza de un momento en el que todas las tendencias conviven simultáneamente y se expresan en nuevos medios y a otro ritmo.
Ambos coincidieron en que la cultura y el arte seguirán existiendo y seguirán siendo imprescindibles para dar sentido a la vida.
Liderazgo, economía e instituciones
El congreso giró después hacia el liderazgo y la economía con Francisco Serrano, presidente de Ibercaja, y Manuel Pizarro, académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación de España.
La sesión analizó los desafíos de la sociedad actual desde la perspectiva de las instituciones llamadas a acompañar la transformación.
También se subrayó la importancia de un liderazgo responsable, con visión de largo plazo y comprometido con el bien común.
Durante el diálogo se abordó el papel de las entidades financieras y las fundaciones como agentes de estabilidad y progreso.
Formación, innovación y confianza
Manuel Pizarro defendió que la clave para afrontar el futuro es la formación, la especialización y el trabajo.
Advirtió de que quien no innove ni se prepare quedará fuera de un mercado global y competitivo.
También apostó por sociedades abiertas sustentadas en una clase media sólida.
Francisco Serrano subrayó la responsabilidad de las empresas para evitar que nadie se quede atrás en la transformación tecnológica.
Además, defendió que la banca debe mantener la relación personal como seña de identidad pese a la digitalización.
Según expuso, cuando las decisiones afectan profundamente a la vida de las personas, la confianza sigue pasando por una figura humana que acompaña y aconseja.
Tecnología y nuevo orden económico
El broche al programa de ponencias lo puso el Premio Nobel de Economía Christóforos Pissarídis.
Su intervención ofreció una panorámica sobre la transformación económica y tecnológica que está redefiniendo el mundo del trabajo y la organización productiva.
Pissarídis abordó el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo.
También trató los retos de la formación y la adaptación de las competencias.
Además, analizó las oportunidades que la revolución tecnológica abre para mejorar la productividad y el bienestar.
La IA transforma tareas y genera nuevos perfiles
Christóforos Pissarídis rechazó el alarmismo sobre la destrucción masiva de empleo.
Según señaló, la inteligencia artificial no elimina trabajo, sino que transforma tareas y genera nuevos perfiles profesionales.
También recordó que hay sectores en los que las personas seguirán siendo imprescindibles.
Sobre la regulación de la inteligencia artificial, estableció una diferencia con el armamento nuclear.
Mientras las armas se pueden contar y monitorizar, la IA no.
Por ello, consideró casi imposible restringirla de forma efectiva.
También señaló que el riesgo de la inteligencia artificial es más profundo que el de las armas, ya que afecta a la forma de pensar de la humanidad.
Una clausura mirando al futuro
El congreso El mundo que viene bajó el telón con un acto de clausura y agradecimiento.
En él tomaron la palabra Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, y José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja.
Ambos pusieron en valor el éxito de un encuentro que ha convertido a Zaragoza y Aragón en epicentro del debate global sobre el futuro.
También agradecieron la implicación de ponentes, instituciones colaboradoras y del público que llenó el Palacio de Congresos durante las dos jornadas.
Las personas en el centro del futuro
José Luis Rodrigo señaló que resumir lo vivido durante el congreso era casi imposible.
Sin embargo, destacó una idea central: el futuro no es solo lo que va a ocurrir, sino lo que se decida construir.
También subrayó que será más digital, más rápido y más complejo.
No obstante, recordó que hay algo que no debería cambiar nunca: las personas deben seguir en el centro.
Rodrigo afirmó que una institución tiene sentido cuando mira más allá de sí misma y pone su legado al servicio de la sociedad.
Fundación Ibercaja y sus próximos 150 años
Jorge Azcón felicitó a Fundación Ibercaja por celebrar su aniversario poniendo el foco en el futuro y en las personas.
También agradeció y reconoció el papel de la entidad con el deseo de que tenga otros 150 años de historia.
Con la celebración de este congreso, Fundación Ibercaja reafirma su papel como agente impulsor del progreso social en el marco de su 150 aniversario.
La entidad promueve el conocimiento, la reflexión y el encuentro como herramientas clave para construir el mundo que viene.
Su legado aspira a proyectarse hacia los próximos 150 años con la misma vocación de servicio a las personas y al territorio que ha guiado a la entidad desde sus orígenes.
