
Innovación X Clima ofrece a las pymes préstamos de hasta 1,5 millones de euros
Innovación X Clima ya permite a las pymes solicitar préstamos participativos de entre 25.000 y 1,5 millones de euros para desarrollar soluciones de prevención, resiliencia y recuperación frente al cambio climático y las emergencias. La línea, gestionada por ENISA y dotada con hasta 300 millones, no exige garantías reales ni personales, pero obliga a acreditar solvencia y capacidad de devolución.
Las pequeñas y medianas empresas españolas ya pueden presentar solicitudes a Innovación X Clima, la nueva línea de financiación gestionada por ENISA para proyectos empresariales relacionados con los riesgos climáticos y la respuesta ante catástrofes y emergencias.
El instrumento dispone de una dotación máxima de 300 millones de euros y se integra en el Fondo del Emprendimiento y de la Pequeña y Mediana Empresa, conocido como FEPYME. Su finalidad es financiar iniciativas capaces de anticipar riesgos, reforzar la preparación del tejido productivo y acelerar la recuperación de empresas y territorios afectados.
La financiación se concede mediante préstamos participativos. No se trata, por tanto, de subvenciones a fondo perdido: las empresas beneficiarias deberán devolver el capital recibido y abonar los intereses correspondientes en las condiciones establecidas por ENISA.
Préstamos de Innovación X Clima desde 25.000 euros
Cada operación podrá situarse entre un mínimo de 25.000 euros y un máximo de 1,5 millones. El importe finalmente concedido dependerá, entre otros factores, de los fondos propios disponibles, la estructura financiera de la empresa y la viabilidad del proyecto presentado.
Los fondos propios deberán ser, como mínimo, equivalentes al préstamo solicitado. Una pyme que pretenda obtener 400.000 euros, por ejemplo, deberá acreditar al menos esa misma cuantía en recursos propios computables conforme a los criterios de ENISA.
El plazo general de amortización puede alcanzar siete años e incluye una carencia de hasta dos años para la devolución del principal. Las amortizaciones serán trimestrales y, una vez finalizado el periodo de carencia, la empresa comenzará a reintegrar el capital conforme al calendario pactado.
La línea no exige garantías reales ni personales adicionales. La evaluación se basa en el proyecto empresarial, el equipo gestor, la estructura financiera y la capacidad prevista para devolver la financiación.
ENISA también indica que el préstamo no figura en la Central de Información de Riesgos del Banco de España, por lo que no aparecerá en el informe CIRBE de la empresa. Esta circunstancia no elimina la deuda ni las obligaciones contractuales, pero diferencia el instrumento de determinados préstamos bancarios convencionales.
Un interés variable dividido en dos tramos
El coste financiero se articula mediante un tipo de interés variable compuesto por dos partes. El primer tramo se calcula tomando como referencia el euríbor a un año, al que se añade un diferencial fijado para la operación.
El segundo tramo depende de la rentabilidad financiera alcanzada por la empresa. Cuando esta rentabilidad sea negativa, el componente adicional puede quedar en cero; cuando sea positiva, se calculará de acuerdo con los resultados y con los límites previstos en el contrato.
La financiación incluye además una comisión de apertura del 0,5 %. También pueden aplicarse comisiones por cancelación anticipada o por un cambio de control societario que provoque el vencimiento anticipado del préstamo.
Este funcionamiento es una de las características de los préstamos participativos. El instrumento se sitúa entre el crédito ordinario y la inversión en capital: ENISA no entra en la propiedad ni en la gestión de la compañía, pero parte de la remuneración que recibe queda vinculada a su evolución económica.
Qué pymes pueden presentar una solicitud
Las empresas interesadas deben estar legalmente constituidas en España, contar con personalidad jurídica propia y mantener su domicilio fiscal en territorio nacional. También deben cumplir la definición de pyme: tener menos de 250 trabajadores y una facturación inferior a 50 millones de euros o un balance anual que no supere los 43 millones.
La convocatoria admite compañías de cualquier sector, salvo las actividades inmobiliarias y financieras. El proyecto debe aportar soluciones relacionadas con la resiliencia climática o estar vinculado a empresas, establecimientos, proveedores o inversiones situados en zonas afectadas por emergencias de protección civil.
Entre las actuaciones financiables pueden encajar proyectos orientados a la prevención de riesgos, la gestión del agua o la energía, la adaptación de instalaciones, la continuidad de la actividad empresarial y la recuperación de territorios afectados. La admisión dependerá del análisis individual realizado por ENISA y del encaje efectivo del plan presentado en los objetivos del programa.
La empresa deberá presentar un modelo de negocio innovador, con ventajas competitivas claras, y un plan empresarial que demuestre viabilidad, sostenibilidad, potencial de crecimiento y capacidad de retorno.
Cuentas depositadas y auditoría desde 300.000 euros
Para acceder a la financiación será necesario haber depositado las cuentas del último ejercicio cerrado en el Registro Mercantil o en el registro público correspondiente. La empresa también tendrá que estar al corriente de sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.
Cuando la operación supere los 300.000 euros, las cuentas deberán estar auditadas externamente. Para importes iguales o inferiores será suficiente, con carácter general, la presentación de las cuentas depositadas.
Las compañías tampoco podrán mantener obligaciones pendientes de reintegro de ayudas públicas declaradas exigibles ni deudas de reembolso derivadas de otros préstamos o anticipos concedidos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.
Una vez obtenida la financiación, el dinero deberá destinarse exclusivamente al plan de negocio evaluado. La beneficiaria tendrá que comunicar cambios relevantes en su accionariado, administración o actividad y facilitar periódicamente la información económica solicitada por ENISA.
También deberá mantener una estructura financiera equilibrada. La distribución de dividendos o determinadas reducciones de capital pueden requerir autorización previa cuando afecten a la viabilidad de la operación.
Solicitudes por orden de entrada
Las solicitudes deben tramitarse electrónicamente a través de la web de ENISA y se estudian por orden de entrada. Si la documentación está incompleta, la entidad podrá requerir información adicional y conceder un plazo de treinta días para aportarla.
El mecanismo financiero tendrá vigencia, como máximo, hasta el 31 de diciembre de 2032, aunque su disponibilidad efectiva dependerá de la dotación existente y de las operaciones que se aprueben.
Para las pymes, la ausencia de garantías y los periodos de amortización y carencia pueden facilitar la financiación de proyectos que requieren inversión inicial. A cambio, las exigencias de fondos propios, solvencia y capacidad de retorno obligan a preparar una memoria financiera consistente.
