Reenfoque su imagen mental hacia el éxito

Por Fco. Javier Gutiérrez, Director LMI Spain Desarrollando personas, líderes y organizaciones a su máximo potencial

El viejo dicho, “Ver para creer”, nunca fue más apropiado que cuando está relacionado con la afirmación y la visualización. Cuando se fijan metas, objetivos y deseos, se afirma su creencia en su capacidad para lograrlos y se ejercita el arte de la visualización para imaginarse a sí mismo ya en posesión de esos objetivos, se desarrolla una creencia casi milagrosa en sí mismo y en su capacidad para tener éxito.

El arte de la visualización le permite pasar del área de los sueños a la luz de la realidad. Un gran porcentaje de patrones de pensamiento están orientados a la visualización. El pensamiento más simple por lo general provoca una imagen. Si alguien menciona un árbol, usted “verá” un árbol, pero si menciona un concepto abstracto, como la justicia, requiere que su mente lidie con la idea hasta que de alguna manera reduzca la abstracción a una imagen mental. Si no puede formar una imagen, es posible que esté confundido y le cueste entender algo.

Si escucha la palabra “automóvil”, rápidamente tendrá una imagen; pero es probable que sea bastante confusa. Si luego le piden que describa el automóvil que imaginó, debe reenfocar su imagen mental. Cuando ha enfocado su imagen mental con suficiente claridad para describir ese coche, seguramente es la imagen de su propio coche. Esa es la forma en la que la mayoría de nosotros respondemos a los pequeños eventos de la vida. La visualización está restringida a lo que ya sabemos: a lo familiar y a lo común. Olvidamos que somos libres de usar la imaginación, la esencia que agrega sentido y entusiasmo a la visualización.

La visualización se utiliza de la mejor manera cuando se aprende a usarla en su forma más elevada, la de relacionar el presente con el futuro. Cuando a través de la visualización pueda relacionar “lo que es” con “lo que puede ser”, usted ha hecho de la visualización un arte. La visualización prueba que puede crear cualquier cosa a partir de su imaginación. Con el proceso de visualización se aprende a mover el futuro hacia el presente. La visualización te prepara para lo que viene, ya que al haberlo visualizado está preparado y le es familiar.

Cuando libera su imaginación y visualiza sus metas con atención controlada y concentrando la energía, se comienzan a ver algunos resultados sorprendentes.

La visualización convierte una idea general en algo más específico. Su imaginación se centra en algo específico. La casa de sus sueños toma forma y se transforma de un borrón confuso a una imagen clara. Es tan real que puede ver las rosas floreciendo en el jardín, puede ver los cuadros en las paredes, la vista desde la ventana de la cocina. El poder de la visualización le permite creer su afirmación y disipar cualquier preocupación relacionada con la meta. Lo desconocido se vuelve conocido, y lo indefinido se vuelve concreto y definido.

La visualización le permite ver errores e incongruencias en su plan y hacer correcciones antes de que los errores se convierten en realidad. Si mientras repite su afirmación “Disfruto compartiendo mi sueño en casa con mi familia”, visualiza ese hogar al más mínimo detalle, ya está experimentando lo que se siente al poseerlo. Puede detectar errores en el plano del piso, la decoración o el tamaño de las habitaciones. Luego puede ajustar su plan, corregir los errores y continuar sin consecuencias graves. Su ego experimenta un gran impulso porque elimina la vergüenza y la incomodidad de cometer un error.

La visualización concentrada le permite refinar los detalles. A medida que comienza a visualizar la casa de sus sueños, probablemente se parecerá a alguna casa que haya visto. Pero a medida que practica el arte de la visualización, comenzará a separar las cosas que le gustan de las que realmente no le importan.

La fuerza de voluntad por sí sola nunca produce el éxito porque la determinación y la fuerza de voluntad no fomentan la creencia.

A menos que supere y desplace las cosas negativas en su mente a través del poder de la afirmación y vea los resultados a través de la visualización, estará avanzando hacia lo desconocido. Recuerde, los hábitos y las actitudes cambian cuando los cambiamos por otros más satisfactorios. Esto no quiere decir que la determinación no sea importante, es vital, pero nos proporciona nuevas formas de actuar que generan resultados más satisfactorios, y no da lugar a la creencia. Hay que añadir determinación, afirmación y visualización. Cuando afirma sus objetivos con fe y confianza y los visualiza con claridad y precisión, sus objetivos ya están en proceso de convertirse en realidad, está en el camino al éxito y en cierto sentido ya está saboreado la satisfacción de conseguirlo.

Invito al lector a que lea de nuevo el texto cambiando “su casa” por “su negocio” y se sorprenderá.

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