Cuqui Portillo en el 85 aniversario de Bodega Góngora

Francisco Portillo quiere que mejor se le llame Cuqui que es como le conoce todo el mundo. Alcalreño de nacimiento cuando tenía 14 años se fue a trabajar junto a su padre a Bodega Góngora. Tras el fallecimiento de su padre es cuando Cuqui junto a su hermano Ignacio se hacen cargo del negocio. En este año Bodega Góngora cumple su 85 aniversario y Cuqui lo celebra junto a su hijo Ignacio, siendo éste la cuarta generación.

Bodega Góngora abrió sus puertas en 1939. ¿Qué significa para ti ser parte de la tercera generación que regenta este histórico bar? ¿Cómo has visto evolucionar el negocio a lo largo de los años?

Para mí es un orgullo regentar una empresa con 85 años de antigüedad, aunque también una gran responsabilidad seguir la trayectoria de mi abuela y después de mi padre, manteniendo la esencia y la solera cuidando que no se pierda la tradición de ser un bar de sevillanos y para los sevillanos. Cuidando también el trato hacia el forastero y por ubicación en pleno centro, como no, a los extranjeros.

Bodega Góngora ha evolucionado mucho desde sus inicios en el año 1939. Empezó solo como despacho de vinos de Góngora de Villanueva del Ariscal. En los años 60 mi padre introdujo un pequeño puesto de marisco y en el año 82 montó una pequeñita cocina que empezó sirviendo unas gambas a la plancha y que hoy en día ha evolucionado a un gran tapeo muy extenso siempre mirando la cocina andaluza y tradicional como principal argumento.

Después ampliamos en el año 1975 con la “Bodeguita Góngora” en la misma esquina y en el año 2007 inauguramos “La Taberna del Góngora” también en la misma calle Albareda.

¿Qué hace que Bodega Góngora sea especial? ¿Qué lo diferencia de otros bares de la zona?

Hay muchas cosas que nos pueden hacer especiales, pero yo resaltaría tres: sentir que estás en un lugar con historia, tradición y sevillanía. Intentamos que el cliente venga a un rincón sevillano y se sienta identificado con la ciudad. Por desgracia, hay muchos nuevos establecimientos carentes de esta personalidad.

Segundo, nuestro tapeo típico sevillano, donde el cliente sabe a lo que viene a Bodega Góngora, manteniendo una carta clásica donde prima la calidad.

Y, por último, resaltaría el servicio que se le brinda a nuestra clientela. Tratando tanto al cliente sevillano, al forastero o extranjero de sevillanas maneras, sabiéndole dar a cada uno su sitio para que todos se sientan a gusto en Góngora.

¿Cuáles son los platos y bebidas más populares entre tus clientes? ¿Hay alguna receta familiar que se haya transmitido de generación en generación?

Hoy en día nuestra tapa estrella es la pavía de bacalao, la cual, acompañada de nuestra manzanilla denominada por nosotros “La gélida”, por lo fría que la servimos, forman el complemento perfecto. Pero no nos podemos olvidar de nuestras “ortiguillas de Chipiona”, coquinas o almejas al ajillo y Jerez, gambas al ajillo, tortillitas de camarones, ensaladilla de gambas y como no nuestro “pescaito” tanto a la plancha como frito, además de una extensa carta donde también resaltan sus carnes, chacinas y guisos, haciendo especial mención a las tradicionales espinacas con garbanzos.

Por último, como ya hacía mi padre, se mantiene la tradición de cocer el marisco. Por lo que no se puede dejar de probar nuestras gambas blancas cocidas, las cuales, cocemos al momento.

Hay muchas cosas que nos pueden hacer especiales, pero yo resaltaría tres: sentir que estás en un lugar con historia, tradición y sevillanía

Cuqui Portillo

¿Cómo has logrado mantener el éxito de Bodega Góngora durante tantos años? ¿Qué papel juega la tradición en tu negocio?

Pienso que el éxito de Bodega Góngora es que siempre ha sido un negocio familiar y se ha mimado cada paso que se ha dado, intentando no cambiar nada que alterara su tradición para seguir siendo un lugar de recuerdo para tantas generaciones de sevillanos.

Este año tenemos el privilegio de haber sido nombrados por el Ayuntamiento de Sevilla “Establecimiento emblemático de la Ciudad de Sevilla” siendo para nosotros un gran honor este reconocimiento. Esto se lo quiero dedicar a toda mi familia que ha luchado tantísimo por Bodega Góngora y como no a mi segunda familia, que es todo mi personal del que estoy enormemente orgulloso de cada uno de ellos.

¿Qué desafíos has enfrentado al dirigir Bodega Góngora? ¿Cómo has logrado superarlos?

Durante los 41 años que llevo trabajando en mi Bodega hay varios momentos difíciles que han marcado mi vida laboral. La primera fue la pérdida de mi padre. Él era un referente para mí en la empresa y fue difícil seguir sin sus sabios consejos y decisiones.

Otra fue el incendio que sufrimos en el año 2000, donde perdimos muchas cosas materiales pero gracias a Dios no le ocurrió nada a nadie. Gracias a mi madre que nos animó con una frase que marcó mi vida en cada momento complicado como es “Venga de frente”, ahora esta frase es un lema en mi familia.

Y la tercera fue la pandemia que nos afectó al año de haber realizado la inversión de comprar el otro 50 % de la empresa. Siempre pensé que podían ocurrir desgracias que afectaran a la empresa, pero jamás me pude imaginar una pesadilla como la pandemia. Por primera vez en mi vida pensé que todo se acababa y que no había más salida que el cierre de la empresa, pero a base de financiación y de volvernos a endeudar aún más, además de los ánimos de mi mujer y mis hijos pudimos salir adelante y hacer fuerte nuestro lema “Venga de frente”. Ahora gracias a mi hijo Ignacio que está al frente de la empresa, de mi personal y sobre todo de mis clientes, se mira el futuro con ilusión y con muchas ganas de seguir adelante.

¿Qué planes tienes para el futuro de Bodega Góngora? ¿Hay algo nuevo e interesante que los clientes puedan esperar próximamente?

Bueno, como buena empresa tradicional, pero a la misma vez inquieta por avanzar, lo que queremos es seguir trabajando para ser un referente para la hostelería sevillana. Y quien quita que algún día ampliemos horizontes, pero siempre con los pies en el suelo y sabiendo quiénes somos y hacia dónde vamos.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere abrir su propio bar o restaurante?

Lo primero que se plantee si le gusta la hostelería. Yo amo mi profesión y pienso que si no es así mejor invertir en otro sitio. Pero si le gusta la hostelería y tiene ilusión le animo a luchar por hacerse un hueco en este gremio tan sacrificado, pero a la misma vez tan gratificante cuando se hacen las cosas bien. Y, sobre todo, como he comentado anteriormente, sabiéndole dar un toque de personalidad que lo diferencie de los demás.

Para finalizar, ¿podrías compartir algunas palabras con los clientes de Bodega Góngora? ¿Qué mensaje les gustaría transmitirles?


A mis clientes solo puedo decirle gracias y mil gracias por estar ahí cada día, sin ellos nada tendría sentido y estos 85 años hubieran sido imposibles cumplirlos. Que siempre he presumido de Bodega Góngora, de su personal y como no de su clientela.

Quiero darles las gracias en nombre de toda mi familia por haber estado siempre ahí, a vuestro lado seguiremos seguro muchos años más.

¡¡Venga de frente!!

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