Mercado inmobiliario después del verano

De un caluroso verano y merecidas vacaciones para los afortunados, hacen que algunos compradores se esperen a septiembre para acabar de mirar y negociar el precio de la vivienda. 

 El último trimestre del año ha sido históricamente un buen momento para efectuar una compraventa. A pesar de la subida de los tipos de interés recientemente anunciada por el Banco Central Europeo, no vemos motivo para que este año sea diferente. Aun así, cabe esperar que después del verano se incremente el número de compraventas de inmuebles, especialmente aquellas destinadas a la inversión. Sin embargo, es posible que aquellas que se destinan a la residencia habitual siguen viéndose afectadas por el nivel de endeudamiento que están soportando las familias.

Es posible que el mercado inmobiliario experimente una ligera moderación en el número de compraventas tras el verano. Esto es porque existen diversos factores económicos, todos ellos estrechamente relacionados, que podrían afectar al mercado inmobiliario tras el verano, si bien lo harán de forma moderada. Uno de los principales factores que podría influir en este sentido es el impacto de la inflación en la economía de las familias. Lógicamente, al aumentar los precios de los bienes y servicios básicos, las familias cuentan con menor capacidad adquisitiva y, por lo tanto, muchas de ellas optarán por postergar sus decisiones de compra de vivienda.

Otro aspecto a tener en cuenta por el profesional es que los bancos están aplicando criterios más restrictivos a la hora de otorgar financiación. Esta situación limita el acceso a la vivienda a ciertos compradores, especialmente a aquellos que tienen ingresos más bajos o que no cumplen con los nuevos estándares de solvencia exigidos por las entidades bancarias.

Otoño suele ser un momento en el cual los particulares, tras la pausa veraniega, retoman sus decisiones de compra y/o venta y los bancos suelen ofrecer mejores condiciones de cara a la recta final del año, especialmente en aquellas entidades que tengan con objetivo ganar cuota en el mercado hipotecario.

Se prevé un incremento de la compraventa de viviendas en zonas que son más sensibles al incremento de la oferta y donde también las rentables son más altas.  Asimismo, ante una perspectiva de escasez en la concesión de crédito, la solvencia de las viviendas situadas en zonas prime se verá favorecida por los bancos a la hora de conceder préstamos hipotecarios”, responde el experto.

Los alquileres siguen en máximos históricos en muchos barrios y esto también aumenta el interés por parte de los particulares por adquirir un inmueble en propiedad.

Las compraventas se realizan en las grandes capitales, y en la vivienda para uso habitual, no de vacaciones. Esto se debe, en primer lugar, a que estas ciudades suelen ser centros de actividad empresarial y comercial. Cuentan con más empresas, oficinas y centros de negocios, lo que atrae a una gran cantidad de profesionales y trabajadores que buscan vivir cerca de sus lugares de empleo para reducir tiempos de desplazamiento y mejorar su calidad de vida.

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