
La digitalización avanzada de las pymes se limita al 9 %, según Quantax
La digitalización avanzada de las pymes solo alcanza al 9 % de estas empresas, pese a que el 79 % considera que ya está digitalizado, según los datos de un barómetro citados por Quantax. La compañía advierte desde Madrid, en julio de 2026, de la distancia existente entre la adopción real de tecnologías avanzadas y unas obligaciones fiscales que requieren mayor trazabilidad, automatización y capacidad para gestionar información.
El grado de digitalización que las pequeñas y medianas empresas perciben no siempre coincide con las herramientas que utilizan en sus procesos internos. El análisis difundido por Quantax señala que solo el 9 % de las pymes emplea tecnologías avanzadas, mientras que casi ocho de cada diez negocios se consideran digitalizados.
Esta diferencia resulta especialmente relevante en las áreas de contabilidad, facturación y gestión tributaria. La información citada por la plataforma indica que el 36 % de las pymes utiliza herramientas de inteligencia artificial y que únicamente el 23 % recurre a soluciones en la nube para administrar su contabilidad y sus facturas. Además, el 52 % continúa almacenando la información en servidores físicos.
La digitalización empresarial no consiste únicamente en disponer de ordenadores, utilizar el correo electrónico o mantener presencia en internet. El Plan de Digitalización de Pymes 2021-2025 definió este proceso como un cambio organizativo derivado de la integración de tecnologías y servicios digitales, desde la automatización de tareas hasta el uso de inteligencia artificial, servicios en la nube y análisis intensivo de datos.
La digitalización avanzada de las pymes llega al área fiscal
Quantax sitúa una parte de la brecha digital en la capacidad de las empresas para organizar y presentar su información tributaria. Aunque durante los últimos años la transformación tecnológica se ha relacionado principalmente con el comercio electrónico, el marketing o la gestión comercial, la compañía considera que ahora también debe alcanzar los procedimientos fiscales.
Álvaro Pascual, consejero delegado y cofundador de Quantax, afirma que todavía llegan a la plataforma empresas que gestionan sus obligaciones mediante hojas de cálculo, archivos PDF y facturas enviadas por correo electrónico. A su juicio, estos procedimientos resultan insuficientes para un modelo de cumplimiento fiscal basado progresivamente en procesos automatizados.
La utilización de diferentes documentos y aplicaciones sin conexión entre sí puede dificultar la localización de la información, la comprobación de los registros y la detección de posibles errores. Quantax sostiene que esta forma de trabajo también puede complicar la planificación tributaria y provocar que algunas empresas no apliquen correctamente deducciones, incentivos fiscales o gastos admitidos por la normativa.
La advertencia coincide con el desarrollo de una normativa que presta mayor atención a las características de los programas empleados para facturar. El Real Decreto 1007/2023 regula los requisitos de los sistemas informáticos que soportan los procesos de facturación y la estandarización de los formatos de sus registros. El texto diferencia estas obligaciones de las normas generales sobre factura electrónica.
La Orden HAC/1177/2024 desarrolla las especificaciones técnicas y establece, entre otras cuestiones, que los sistemas deben permitir seguir la secuencia de los registros de facturación hacia delante y hacia atrás. También exige que garanticen la conservación, accesibilidad, recuperación y consulta electrónica legible de los registros por parte de la Administración tributaria.
El uso de inteligencia artificial en la gestión tributaria
La inteligencia artificial puede emplearse para revisar grandes volúmenes de datos contables, buscar inconsistencias y detectar incidencias antes de la presentación de los impuestos. Su utilización no elimina la responsabilidad de la empresa ni sustituye la revisión profesional, pero puede contribuir a ordenar la información y reducir tareas manuales.
Quantax considera que el resultado de esta automatización dependerá de la situación de cada negocio. Francisco de las Heras, director financiero y cofundador de la compañía, explica que algunas empresas ya cuentan con una planificación fiscal adecuada, mientras que en otras la tecnología puede identificar deducciones, incentivos o errores que habían pasado inadvertidos.
La adopción de estas soluciones requiere que la información esté actualizada, estructurada y disponible en formatos que puedan analizarse. Una empresa que mantiene facturas, justificantes y registros repartidos entre correos electrónicos, hojas de cálculo y archivos locales puede encontrar mayores dificultades para automatizar sus controles.
La transformación también afecta a la organización interna. Para avanzar desde una digitalización básica hasta otra más desarrollada, las pymes deben revisar cómo generan los datos, quién los valida, dónde se almacenan y qué mecanismos utilizan para conservarlos. El plan estatal de digitalización ya planteaba que cada proyecto debía adaptarse al tamaño, sector, madurez tecnológica, capacidades y recursos de la empresa, mediante una hoja de ruta ajustada a sus circunstancias.
Una brecha entre percepción y madurez tecnológica
Los porcentajes aportados por Quantax muestran que la percepción de estar digitalizado puede basarse en la utilización de herramientas básicas y no necesariamente en la automatización integral de los procesos. Esa distancia adquiere importancia cuando la empresa necesita recuperar rápidamente sus registros, relacionar datos contables y fiscales o comprobar el historial de una operación.
La compañía plantea que la digitalización debe considerarse también un recurso para adaptarse a las exigencias regulatorias, y no solo una vía para mejorar la productividad o la competitividad. Esta adaptación puede implicar la sustitución de tareas manuales, la integración entre sistemas y la creación de procedimientos de control sobre los datos utilizados para calcular y presentar los impuestos.
Quantax fue fundada por Álvaro Pascual y Francisco de las Heras como una plataforma tecnológica orientada a la gestión fiscal de pymes y trabajadores autónomos. Su actividad se centra en analizar información tributaria mediante inteligencia artificial para localizar errores y revisar las opciones fiscales disponibles para cada negocio.
