Caótica, el proyecto cultural que los lectores se niegan a perder

Caótica no es solo una librería; es un proyecto cultural sin ánimo de lucro, un espacio cooperativo, siempre vivo donde el apoyo del socio consumidor es imprescindible para seguir construyendo una red de sinergia cultural en la ciudad. Sus componentes aseguran que creen en el poder transformador de la cultura a través del libro y la buena lectura. Su trato hacia el lector es siempre cercano y sincero. Logran crear un vínculo entre librero y lector. Precisamente ese vínculo ha sido el motor que ha movilizado a multitud de personas este verano para apoyar al proyecto Caótica tras anunciar su situación de crisis económica. Una situación que casi les lleva al desahucio, pero que gracias a una campaña de crowfunding y al apoyo incondicional de sus lectores lograron remontar y ahora han comenzado una nueva campaña con más ilusión que nunca. Hemos hablado con Maite Aragón, socia fundadora de Caótica, para saber más sobre Caótica, uno de los rincones más visitados y queridos de Sevilla. 

¿Cuál es la situación actual de caótica?

En un primer momento hemos salvado el desahucio al que tuvimos que hacer frente este verano. Ahora estamos muy ilusionados trabajando y luchando para crear un programa cultural interesante y que así vengan a visitarnos. También estamos trabajando ya en la campaña de Navidad, que es el momento más importante del año para las librerías. Pero aún esperamos a que lleguen las subvenciones municipales. Son cosas que se hacen esperar pero que son fundamentales. 

Para aquellos que no la conozcan, ¿en qué consiste Caótica? 

Es un proyecto cultural de fomento de la lectura y de la interactuación humana alrededor de los libros en un entorno de disfrute. Tenemos tres plantas desde donde puedes comenzar tomándote un café, participar en alguno de los muchos clubes de lecturas que tenemos o tener una charla con el librero para elegir tus lecturas. También tenemos actividades dirigidas para los más pequeños. Como en los libros puedes encontrar tantas cosas, aquí tratamos que también sea así. 

¿Desde hace muy poco, se puede volver a tomar café en Caótica con el proyecto de Vicentina café no?

Vicentina es un proyecto de café muy particular que lo lleva Chema, un emprendedor con el que nos encontramos durante este camino y que le apeteció mucho involucrarse en el proyecto. Es un café de tueste local, ecológico, sostenible.  Además, Chema también lleva la sección de cómic, juegos y merchandising. Asimismo organiza clubes de juegos para dar a conocer algunos juegos y ha organizado meriendas con juegos en Halloween por ejemplo. 

Además, no paráis, hace muy poco también hicisteis una jornada de puertas abiertas para agradecer todo el apoyo que recibisteis en verano ¿verdad?

Efectivamente. Era obligado y nos apetecía muchísimo porque no solo recibimos apoyo en la plataforma de crowfunding (538 en total), también se pasaron muchas personas por la librería o a través de la web (www.caotica.es) porque entendieron que necesitábamos que nos apoyasen comprando libros. Así que durante dos días realizamos unas jornadas de agradecimiento en los que realizamos talleres, cuentacuentos, degustaciones de café… No solo fue importante el apoyo económico, sino también el emotivo, nos dio mucha energía recibir a tantas personas involucradas con este proyecto.

Ahora sois todo un ejemplo de resiliencia. Se ha hablado incluso de milagro, pero creo que ha sido más una recompensa que un milagro ¿cómo os lo habéis tomado vosotros?

La frase de milagro vino a cobrar sentido porque no esperábamos recibir tanto apoyo. Pero es cierto que no es un milagro porque no sale de la nada. Al final llevamos más de 14 años creando vínculos con la población. Creo que ante el peligro la comunidad sevillana reaccionó demostrando que Caótica le importaba para evitar que el proyecto desapareciera. Cada vez vemos a más librerías que necesitan el apoyo directo de la comunidad directa. Solo los lectores y las lectoras alimentan las librerías para que estos espacios de cultura sigan teniendo sentido. En nuestra carta ya lo decíamos dirigiéndonos a los lectores del futuro, a los niños. Nosotros pensamos que no  hay que obligar a los niños a leer, creemos que hay que enseñarles el disfrute de la lectura para que el día de mañana no haya que salvar librerías sino que sea un lugar más natural del día a día. 

Ahora se celebra el Día Mundial de la Librerías. ¿Qué demandáis para este día?

Las necesidades de las librerías están cambiando y eso hay que revisarlos, por eso necesitamos una reunión con el Ayuntamiento para tratar esto.  En cuanto a las relaciones con la comunidad, es fundamental fomentar y concienciar que si perdemos estos espacios perdemos la independencia de los pensamientos. Si permitimos que nuestros políticos vayan cortando la alimentación a las bibliotecas y a las librerías al final seremos espacios que iremos desapareciendo y este fomento a la lectura y a la cultura irá teniendo cada vez menos agentes e iremos perdiendo nuestra independencia, nuestra capacidad crítica… Creo que es importante fomentar desde las familias como desde la educación en general la lectura y las visitas cotidianas a las librerías y bibliotecas para generar esa alegría y cotidianeidad por la lectura. 

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