
España pide reforzar la política industrial europea ante los retos de competitividad
España ha defendido en el Consejo de Competitividad de la Unión Europea la necesidad de acelerar y reforzar la política industrial europea con medidas proporcionadas y equilibradas, centradas en la resiliencia industrial, la autonomía estratégica abierta y el apoyo a sectores clave como el acero, el aluminio y la industria química.
España defiende una política industrial europea más ambiciosa
España ha defendido en el Consejo de Competitividad de la Unión Europea la necesidad de acelerar y reforzar la política industrial europea.
El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, ha participado en el segundo y último Consejo bajo la Presidencia chipriota.
Durante su intervención, ha trasladado el compromiso de España con una agenda industrial europea más ambiciosa.
Esta agenda debe estar centrada en la agilidad en la toma de decisiones y en el apoyo efectivo a sectores estratégicos.
España ha subrayado que la autonomía estratégica europea debe ser abierta, con industrias fuertes, resilientes y competitivas.
Sectores clave para la autonomía industrial
Durante la reunión, el secretario de Estado ha puesto el foco en la necesidad urgente de actuar en sectores clave.
Entre ellos se encuentran el acero, el aluminio y la industria química.
Estos sectores son considerados esenciales para garantizar la autonomía industrial, el empleo de calidad y el desarrollo de la transición verde y digital.
El secretario de Estado también ha señalado la necesidad de priorizar medidas urgentes para sectores como la cerámica, los fertilizantes, la industria química o el aluminio.
Competitividad industrial en el centro de la agenda europea
España ha defendido que la competitividad industrial debe situarse en el centro de la agenda europea.
Este enfoque pasa por reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro y reducir dependencias estratégicas.
La posición española se apoya en un planteamiento equilibrado, basado en el valor añadido, la apertura económica y la garantía de cadenas de suministro seguras, diversificadas y resilientes.
Industrial Accelerator Act
Uno de los ejes clave del Consejo ha sido el avance del Industrial Accelerator Act.
Esta propuesta fue presentada por la Comisión Europea en marzo de 2026.
Su objetivo es reforzar la base industrial, acelerar la descarbonización y mejorar la competitividad de los sectores estratégicos.
El secretario de Estado ha resaltado que España trabaja activamente en la construcción de una posición sólida y equilibrada sobre este reglamento.
La propuesta prevé medidas como el fomento de productos bajos en carbono, el impulso a la cadena de valor europea y la creación de áreas de aceleración industrial.
También contempla el apoyo a la industria electrointensiva y a las tecnologías de cero emisiones.
Una contribución industrial efectiva
España defiende un enfoque equilibrado del Industrial Accelerator Act.
La posición española se centra en la contribución industrial efectiva y en las actividades de alto valor añadido que refuercen la competitividad europea.
Para el secretario de Estado de Industria, Europa debe seguir siendo un lugar atractivo para las inversiones de terceros países.
No obstante, ha señalado que estas inversiones deben desarrollarse bajo premisas y reglas de juego europeas.
Jordi García Brustenga también ha pedido que medidas como el Industrial Accelerator Act estén acompañadas de un esfuerzo inversor de la Unión Europea sostenido en el tiempo para la industria.
Materias primas críticas, química y competitividad
El Consejo de Competitividad también ha abordado los avances sobre el Fondo Europeo de Competitividad.
Durante el almuerzo se produjo además un debate sobre la industria química.
En este contexto, España transmitió la urgencia de implementar medidas efectivas para este sector en Europa.
El debate también incluyó cuestiones vinculadas a las materias primas críticas y al refuerzo de la competitividad industrial europea.
Reindustrialización, empleo e inversión
España considera que la reindustrialización es una oportunidad clave para generar empleo, atraer inversión y reforzar la posición de España y Europa en la economía global.
El secretario de Estado de Industria ha reiterado la voluntad de España de ejercer un papel activo en la definición del nuevo marco industrial europeo.
Con esta posición, el Gobierno español defiende una política industrial europea basada en la resiliencia, la competitividad y la autonomía estratégica abierta.
