
Campaña sobre absentismo laboral: UATAE Andalucía pide retirarla por estigmatizar las bajas médicas
La campaña sobre absentismo laboral promovida por CEOE-CEPYME Cantabria ha provocado el rechazo de Unión UATAE Andalucía, que reclama su retirada al considerar que sus mensajes pueden confundir las ausencias injustificadas con las bajas médicas y otros derechos laborales. La organización de autónomos pide que el debate incorpore la prevención, la salud mental, las condiciones de trabajo y las dificultades organizativas que afrontan las pequeñas empresas cuando falta una persona de la plantilla.
UATAE Andalucía cuestiona la campaña sobre absentismo laboral
Unión UATAE Andalucía ha reclamado la retirada de la campaña publicitaria desplegada por CEOE-CEPYME Cantabria para concienciar sobre las consecuencias del absentismo laboral. La iniciativa utiliza situaciones cotidianas, como esperar durante horas a un técnico o sufrir retrasos en un establecimiento hostelero, bajo el lema «Mientras unos no están, otros esperan».
Los anuncios añaden que evitar las consecuencias del absentismo injustificado es una responsabilidad compartida. Sin embargo, las organizaciones que han criticado la campaña consideran que la combinación de imágenes, ejemplos y mensajes puede trasladar una acusación general hacia las personas que no acuden a su puesto de trabajo, aunque exista una causa médica o un permiso reconocido.
UATAE Andalucía sostiene que el planteamiento puede mezclar realidades diferentes: las bajas prescritas por profesionales sanitarios, los permisos laborales, las ausencias justificadas y los comportamientos fraudulentos o incumplimientos que carecen de justificación. La organización considera que utilizar un único concepto para situaciones distintas dificulta un análisis riguroso del problema.
La reclamación se suma a las críticas formuladas por organizaciones sindicales. UGT presentó el 17 de julio una denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social contra CEOE-CEPYME Cantabria. El sindicato argumenta que la campaña señala a quienes no pueden trabajar por enfermedad, accidente o ejercicio de permisos laborales y reclama que la atención se dirija hacia la prevención y las causas de las dolencias.
Bajas médicas y ausencias injustificadas no son equivalentes
La controversia obliga a diferenciar los términos utilizados. La incapacidad temporal es la situación en la que una persona trabajadora no puede desempeñar temporalmente su actividad y recibe asistencia sanitaria. Su reconocimiento requiere un parte médico y puede dar derecho a una prestación económica destinada a compensar la pérdida de ingresos.
Una ausencia injustificada, por el contrario, se produce cuando el trabajador no acude a su puesto sin disponer de una causa reconocida o sin cumplir las obligaciones de comunicación correspondientes. Tampoco deben confundirse estas situaciones con permisos de nacimiento, cuidados, hospitalización de familiares, formación o representación sindical, regulados mediante la legislación laboral o la negociación colectiva.
Esta distinción también afecta a la interpretación de las cifras. Las estadísticas de incapacidad temporal contabilizan procesos médicos, duración, contingencias y prestaciones. Los estudios sobre absentismo pueden medir horas no trabajadas, jornadas perdidas, costes estimados o incidencias declaradas por las empresas. Por ello, dos informes pueden ofrecer resultados diferentes aunque utilicen expresiones similares.
UATAE Andalucía reclama que el debate incluya las condiciones laborales, los riesgos psicosociales, la salud mental y las políticas preventivas. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo señala que unas condiciones organizativas deficientes pueden afectar negativamente a la seguridad, la salud y el bienestar de las personas, por lo que estos factores deben evaluarse y gestionarse dentro de la planificación preventiva.
CEOE y CEPYME advierten del impacto sobre las pequeñas empresas
La posición empresarial sobre el absentismo no se limita a la campaña cuestionada. CEOE organizó el 16 de junio el encuentro «Todos contamos. Absentismo x IT: un problema de país», en el que planteó la necesidad de abordar el aumento de las bajas por contingencias comunes desde las perspectivas sanitaria, social y económica.
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, afirmó durante esa jornada que detrás de cada baja existe una persona que necesita atención y una respuesta eficaz del sistema. La organización atribuyó parte del incremento de los procesos a las dificultades de la sanidad pública, la falta de profesionales e inspectores y la descoordinación administrativa.
Entre sus propuestas figuran aumentar los recursos sanitarios y de inspección, revisar los procesos prolongados, ampliar la participación de las mutuas y modificar la distribución de determinados costes asociados a la incapacidad temporal. CEOE mantiene que la respuesta debe buscarse mediante el diálogo entre administraciones, empresas, profesionales sanitarios y representantes de los trabajadores.
CEPYME ha puesto el foco en las empresas de menor tamaño, donde una baja prolongada puede alterar turnos, plazos y atención al cliente. Su presidenta, Ángela de Miguel, señaló que las microempresas tienen menos posibilidades de sustituir temporalmente a un trabajador o de repartir sus funciones entre departamentos.
Este impacto también forma parte de la posición de UATAE Andalucía. La organización reconoce las dificultades que afrontan autónomos y pequeños negocios cuando se produce una ausencia, pero rechaza que la respuesta consista en poner bajo sospecha las bajas médicas. Su propuesta pasa por analizar simultáneamente la protección de la salud, las necesidades operativas del negocio y los mecanismos que permitan cubrir temporalmente los puestos afectados.
La prevención entra en el debate empresarial
Para las pymes, la discusión plantea dos necesidades que no deberían tratarse como incompatibles: proteger la salud de la plantilla y mantener la continuidad de la actividad. La gestión de las ausencias requiere información diferenciada sobre sus causas, duración e impacto, sin vulnerar la confidencialidad de los datos médicos.
El INSST dispone de recursos específicos para integrar la prevención de riesgos laborales en empresas de menos de 250 trabajadores y presta especial atención a las organizaciones con plantillas de entre una y 50 personas. Estas herramientas contemplan la identificación de riesgos, la planificación de medidas preventivas y la adaptación de la gestión al tamaño y actividad de cada negocio.
La controversia continúa abierta porque no existe una única medición del absentismo ni todas las ausencias tienen el mismo origen. UATAE Andalucía reclama retirar la campaña y centrar la discusión en la prevención y las condiciones laborales. CEOE y CEPYME, por su parte, sostienen que el aumento de las incapacidades temporales perjudica especialmente a los pequeños negocios y requiere reformas sanitarias, administrativas y económicas.
La publicación diferenciada de los datos sobre bajas médicas, permisos y ausencias injustificadas será determinante para evitar que situaciones legal y laboralmente distintas se presenten como un fenómeno homogéneo.
