El Flamenco, parte de nuestro ser

El Flamenco es una parte fundamental de nuestra cultura, de nuestra forma de ser. Es, además, desde el año 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Un hecho que confirma y refuerza la importancia de este arte, de esta forma de expresión artística en nuestra tierra.  Tanto es así que la Junta de Andalucía ya trabaja en la futura Ley del Flamenco que pretende llevarlo a todos los niveles educativos. Además, el gobierno andaluz planea nombrarlo como Bien de Interés Cultural dentro del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. 

Es indudable que el flamenco es una parte esencial en la cultura andaluza. Es una seña de identidad, una forma de expresión, de sentir. Es un arte polifacético reconocido a nivel mundial. Sevilla acoge uno de los eventos, o quizás el más importante de flamenco a nivel internacional: la Bienal de Flamenco de Sevilla. En la vigésimo segunda edición se ha consolidado como uno de los acontecimientos más importantes de flamenco y con mayor repercusión mundial en torno a este arte. Durante veinticuatro días, Sevilla se ha convertido en el epicentro de la creación flamenca gracias a un centenar de compañías y de artistas que han trabajado en los sesenta y ocho espectáculos que se han celebrado en esta edición. Además, se han presentado más de treinta estrenos internacionales y nacionales de corte vanguardista pero también tradicional. Todo esto ha logrado situar a la Bienal como un espacio de creación libre único en el mundo.

La edición de este año ha contado con más de una decena de espacios escénicos como los ya  tradicionales Teatro de la Maestranza, Central, Alameda, Espacio Turina y Lope de Vega, los patrimoniales como los Reales Alcázares o la Iglesia de San Luis de los Franceses  y algunos novedosos como la Factoría Cultural o por primera vez el Cartuja CITE Center, la ribera del río Guadalquivir o los Tinglados del Puerto, lugar en el que se despedía esta edición. 

La Bienal de Flamenco comenzó el pasado 8 de septiembre con un acto institucional, presidido por el Rey Felipe VI, quien entregó a la bailaora y coreógrafa Eva Yerbabuena el primer Giraldillo Internacional de Flamenco ‘Ciudad de Sevilla’.  Precisamente Eva Yerbabuena, junto a Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola, fue la encargada de inaugurar esta edición con ‘Re-Fracción (Desde mis ojos)’, el espectáculo que abría el Teatro de la Maestranza para el flamenco. Tras ella han pasado numerosos artistas por este evento como Vicente Amigo, Patricia Guerrero, Ana Morales, Rosario “La Tremendita”, Marina Heredia, Manuela Carrasco, Rafaela Carrasco y Rocío Molina.

Quizá por la importancia que el Flamenco tiene en la cultura andaluza y por su trascendencia a nivel internacional, el  Consejo de Gobierno andaluz ha aprobado el anteproyecto de Ley Andaluza del Flamenco, una ley que planea un Plan General Estratégico del Flamenco. El objetivo es crear un régimen jurídico propio del flamenco para asegurar su protección, conservación, difusión, investigación y promoción como bien social y garantizar de esta manera su transmisión a las próximas generaciones. 

La futura norma del ejecutivo andaluz pretende fomentar el Flamenco como elemento característico de la cultura andaluza, su promoción, valoración como elemento importante del patrimonio cultural andaluz. Otro de los objetivos es fomentar el asociacionismo y a las peñas en este sentido para ayudar a su difusión y divulgación, por eso en este proyecto han participado diferentes federaciones de peñas, asociaciones, cátedras, fundaciones, sindicatos y empresarios del sector.  

La educación será otro aspecto esencial en esta norma; se pretende incluir  y dedicar una especial atención al flamenco dentro del sistema educativo de nuestra comunidad en todas las etapas no universitarias). Para ello se van a crear contenidos curriculares y actividades relacionadas con esta materia. Aunque la educación universitaria también se verá afectada con el aumento de cátedras de flamencología y con un plan de formación anual del profesorado.

En definitiva, el Flamenco es fundamental en nuestra comunidad, en nuestra ciudad, en nuestros barrios, en nuestras casas. El trabajo y talento de numerosos artistas, su ingenio, su buen hacer y su creatividad han logrado que a día de hoy se considere como una de las formas de expresión más “nuestras” y que por este motivo requiera de una normativa específica que lo cuida y proteja como se merece. 

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